productores

Productores europeos de peras y manzanas alertan sobre la falta de soluciones fitosanitarias

Representantes de España, Francia e Italia rechazaron la propuesta del Reglamento Ómnibus al considerar que no responde a las necesidades del sector y dificulta el control de plagas y enfermedades en los cultivos.

Empresarios y productores europeos ligados a la industria de manzana y pera expresaron esta semana un contundente rechazo a la propuesta actual del Reglamento Ómnibus en materia fitosanitaria impulsada por el Consejo de la Unión Europea, al considerar que el texto no responde a las necesidades reales de los productores y podría comprometer la viabilidad futura de estas producciones estratégicas para el continente.

La postura fue acordada durante la reunión del Grupo de Contacto de Manzana y Pera, celebrada en la ciudad italiana de Saluzzo, en la región del Piamonte, donde participaron representantes de la producción, comercialización, organizaciones sectoriales y administraciones de España, Francia e Italia.

Preocupación por las restricciones fitosanitarias

Uno de los principales temas abordados fue la creciente preocupación por la reducción de sustancias activas autorizadas para la protección de los cultivos. Las delegaciones coincidieron en señalar que las restricciones actuales dificultan cada vez más el control eficaz de plagas y enfermedades, generando un escenario de incertidumbre para los productores europeos.

En este contexto, los representantes analizaron la revisión del Reglamento Ómnibus y concluyeron que la propuesta presentada por el Consejo, bajo el impulso de la presidencia chipriota de la UE, resulta incluso más restrictiva que la planteada inicialmente por la Comisión Europea. Según manifestaron, el texto no ofrece soluciones concretas a los desafíos que enfrenta el sector y no incorpora las principales demandas trasladadas por los productores.

Entre las medidas reclamadas destacan la agilización de los procedimientos de autorización de productos fitosanitarios, la implantación de autorizaciones zonales automáticas, un reconocimiento mutuo efectivo entre los Estados miembros, la armonización de los períodos de gracia y una mayor apertura al uso de nuevas tecnologías aplicadas a la agricultura, como los drones para tratamientos y monitoreo de cultivos.

Ante esta situación, las organizaciones sectoriales solicitaron a sus respectivos gobiernos que votaran en contra de la propuesta durante la reunión del Comité de Representantes Permanentes de la Unión Europea (COREPER). El consenso alcanzado por el Grupo de Contacto fue claro: rechazar el texto actual y exigir modificaciones que permitan garantizar la competitividad y sostenibilidad de la producción europea.

Comercio exterior y desafíos geopolíticos

La reunión también sirvió para analizar el contexto comercial internacional. Los representantes insistieron en que los acuerdos comerciales suscritos por la Unión Europea deben incorporar protocolos fitosanitarios eficaces que permitan un acceso real a los mercados. Según señalaron, la ausencia de estos mecanismos resta valor a los acuerdos y mantiene barreras de entrada en destinos estratégicos como China y Japón.

Asimismo, las delegaciones reclamaron una mayor coordinación comunitaria en la apertura de mercados de terceros países, evitando las diferencias de tratamiento existentes entre los distintos Estados miembros y favoreciendo una estrategia común que fortalezca la posición exportadora europea.

puerto MSC
El sector europeo de la manzana y la pera advirtió que la inestabilidad en Oriente Medio está elevando los costes de fertilizantes y logística, agravando los desafíos que enfrenta la producción frutícola comunitaria.

El sector europeo de la manzana y la pera advirtió que la inestabilidad en Oriente Medio está elevando los costes de fertilizantes y logística, agravando los desafíos que enfrenta la producción frutícola comunitaria.

Otro de los factores de preocupación abordados durante el encuentro fue el impacto económico derivado de la guerra en Oriente Medio. El conflicto ha provocado un aumento significativo de los costes de producción, especialmente en fertilizantes y logística, al tiempo que ha reducido el poder adquisitivo de los consumidores. Esta combinación de factores, advirtieron los participantes, está afectando negativamente a la competitividad de las explotaciones frutícolas europeas.

Balance desigual de la última campaña

Respecto a la evolución de la última campaña, el balance mostró realidades diferentes según el país. Italia registró resultados positivos, con un incremento del 22 % en las exportaciones de manzana y una buena respuesta comercial de las nuevas variedades, aunque persisten incertidumbres ligadas al contexto geopolítico y a las condiciones climáticas.

Francia, por su parte, obtuvo una elevada producción de manzana y aumentó sus exportaciones, aunque los productores enfrentan una mayor presión sobre los precios y niveles de existencias superiores a los de campañas anteriores.

En España, la producción alcanzó las 500.000 toneladas de manzana y las 246.000 toneladas de pera. Aunque la situación de los stocks no genera preocupación inmediata, sí inquieta la evolución del consumo, especialmente en el caso de la pera. El sector alertó de una caída acumulada del 46 % en el consumo de esta fruta durante los últimos 17 años, una tendencia que consideran alarmante. Además, se destacó el avance de problemas sanitarios como el fuego bacteriano, enfermedad que está afectando seriamente la productividad de numerosas explotaciones.

Críticas a las certificaciones privadas y llamado a la innovación

Durante el encuentro también se abordó el creciente número de certificaciones privadas exigidas por las grandes cadenas de distribución. Las organizaciones denunciaron la proliferación de requisitos que, en muchos casos, generan duplicidades en auditorías y controles, incrementan los costes de producción y no aportan un valor añadido claro para el agricultor.

Como conclusión, el sector europeo de la manzana y la pera lanzó un mensaje unificado a las instituciones comunitarias: la política agraria europea debe avanzar hacia una mayor armonización normativa, coherencia legislativa y apoyo a la producción. Los representantes de Francia, Italia y España reclamaron reglas fitosanitarias comunes que permitan competir en igualdad de condiciones, así como un impulso decidido a la investigación, la innovación y el desarrollo tecnológico como herramientas clave para afrontar los desafíos futuros.

FUENTE: FEPEX con aportes de Redacción +P.

En esta nota

Las más leídas