Brasil

Brasil rompió un récord en la importación de peras y la Argentina fue la gran protagonista.

Las importaciones crecieron 20% en relación con el promedio de los últimos cinco años y la fruta argentina concentró el 87% de las compras del principal socio comercial del Mercosur.

Las importaciones de peras por parte de Brasil alcanzaron un nuevo récord histórico durante el primer semestre de 2026, consolidando una tendencia de crecimiento que se viene observando desde hace tres años y que tiene a la Argentina como el gran beneficiario. De acuerdo con las estadísticas oficiales de Comex Stat, el sistema de comercio exterior del gobierno brasileño, el vecino país importó poco más de 96.900 toneladas de peras entre enero y junio, volumen que representa un incremento del 5% respecto del mismo período del año pasado y un salto cercano al 20% en comparación con el promedio de los primeros semestres de las campañas 2021-2025.

El dato confirma la fuerte recuperación del mercado brasileño y marca un punto de inflexión dentro de una serie histórica que refleja con claridad los cambios registrados en la demanda durante la última década.

Tal como muestran las estadísticas, el piso de las importaciones se alcanzó en el primer semestre de 2021, cuando Brasil adquirió apenas 66.900 toneladas de peras en el exterior. A partir de ese momento comenzó un proceso de recuperación sostenida que, año tras año, fue elevando los volúmenes hasta alcanzar el máximo histórico registrado en los primeros seis meses de 2026.

La evolución de los últimos diez años permite distinguir tres etapas claramente diferenciadas. Entre 2017 y 2019, las importaciones brasileñas se mantuvieron relativamente estables, con un promedio cercano a las 80.000 toneladas durante cada primer semestre. Posteriormente, entre 2020 y 2022, el mercado sufrió una marcada retracción y los ingresos de fruta no lograron superar las 70.000 toneladas, reflejando un escenario de menor consumo, dificultades económicas y el impacto que tuvieron distintos factores internacionales sobre el comercio.

Sin embargo, desde 2023 comenzó una nueva fase expansiva. Las compras externas crecieron de manera constante durante cuatro campañas consecutivas hasta alcanzar el récord actual, con más de 96.900 toneladas importadas durante el primer semestre de este año.

Para los especialistas consultados, esta recuperación encuentra su principal explicación en una demanda firme del consumidor brasileño, que continúa sosteniendo elevados niveles de consumo de esta fruta y que es abastecida, principalmente, por la oferta exportable argentina.

Demanda sostenida y buenas perspectivas

Empresarios vinculados al negocio exportador coinciden en que el comportamiento del mercado brasileño se ha mantenido muy dinámico desde el inicio del año. Según explican, los embarques evolucionan dentro de los parámetros esperados y, por el momento, no existen señales de desaceleración de la demanda.

Las proyecciones del sector indican que esta tendencia podría mantenerse durante el segundo semestre de 2026, impulsada por una economía brasileña que continúa mostrando niveles de actividad relativamente sólidos y por un consumo interno que sigue demandando fruta importada de calidad.

No obstante, el escenario no está completamente exento de incertidumbre. Uno de los factores que comienza a ser seguido con atención por operadores comerciales y analistas económicos son las elecciones presidenciales que Brasil celebrará el próximo 4 de octubre de 2026.

Si bien todavía es prematuro anticipar su impacto, distintos especialistas advierten que el proceso electoral podría generar episodios de volatilidad en los mercados financieros y cambiarios brasileños. Un eventual aumento de la incertidumbre económica podría repercutir sobre el consumo, la evolución del tipo de cambio o las decisiones de importación durante los últimos meses del año.

En consecuencia, el comportamiento del mercado de peras en el segundo semestre dependerá no sólo de la evolución de la demanda sino también del contexto político y económico que atraviese el principal socio comercial del Mercosur.

Argentina fortalece su liderazgo

Uno de los datos más relevantes que surge del informe oficial de Comex Stat es el fuerte predominio que mantiene la Argentina dentro del mercado brasileño de peras importadas.

Durante el primer semestre del año, las exportaciones argentinas hacia Brasil alcanzaron aproximadamente 84.700 toneladas, volumen que representa nada menos que el 87% del total de las importaciones brasileñas. La diferencia respecto de los demás proveedores resulta muy amplia.

En segundo lugar aparece Portugal, con algo más de 6.900 toneladas, mientras que Chile ocupa la tercera posición con alrededor de 4.500 toneladas.

Esta elevada concentración confirma que el abastecimiento del mercado brasileño depende casi exclusivamente de la producción argentina, situación que además se fue fortaleciendo a lo largo de la última década.

La comparación histórica resulta especialmente ilustrativa. En el primer semestre de 2017, la Argentina había exportado hacia Brasil unas 59.500 toneladas, cifra que representaba aproximadamente el 74% de las importaciones totales realizadas por ese país. Nueve años después, la participación argentina aumentó hasta el 87%, es decir, un crecimiento superior a 13 puntos porcentuales dentro del mercado brasileño.

Se trata de una evolución significativa que, según coinciden operadores del sector, refleja la consolidación de la fruta argentina frente a otros competidores internacionales.

Para los exportadores, este incremento en la participación de mercado constituye una señal de que Brasil continúa privilegiando la calidad, la regularidad de abastecimiento y la competitividad de la oferta argentina frente a proveedores europeos o sudamericanos.

Los precios muestran otra realidad

Más allá del liderazgo argentino en términos de volumen, las estadísticas oficiales revelan una situación diferente cuando se analizan los precios promedio de importación. El informe de Comex Stat también publica los valores CIF (Cost, Insurance and Freight), indicador que incluye el costo de la mercadería, el seguro y el flete hasta el puerto de destino y que permite comparar el precio promedio al que ingresa la fruta de cada país proveedor.

En este aspecto, Estados Unidos encabeza ampliamente el ranking de precios. Las peras estadounidenses ingresan al mercado brasileño con un valor promedio de 1,51 dólares por kilogramo, convirtiéndose en la fruta de mayor cotización entre todos los proveedores.

Detrás aparecen países europeos como Portugal e Italia, además de Chile, cuyos valores CIF también superan ampliamente el promedio registrado por la oferta argentina.

La Argentina, en cambio, comercializa sus peras con valores levemente superiores a un dólar por kilogramo, cifra considerablemente inferior a la de varios de sus principales competidores.

Este comportamiento refleja el posicionamiento comercial que mantiene la fruta argentina dentro del mercado brasileño: altos volúmenes, fuerte presencia y elevada competitividad, aunque con precios promedio inferiores a los obtenidos por otros países que participan con cantidades mucho más reducidas y segmentos de mercado de mayor valor agregado.

En el extremo opuesto aparece Uruguay, que si bien participa con volúmenes marginales, registra el menor valor CIF entre todos los proveedores, con apenas 0,73 dólares por kilogramo.

Europa volverá a ganar participación

Los operadores comerciales también anticipan que el escenario competitivo cambiará parcialmente durante la segunda mitad del año. Con el inicio de la nueva cosecha europea correspondiente a la campaña 2026/2027, se espera una mayor presencia de fruta proveniente del Viejo Continente, especialmente de Portugal e Italia, países que tradicionalmente incrementan sus exportaciones hacia Brasil durante ese período.

Este ingreso de nueva oferta podría modificar parcialmente la composición del mercado brasileño, aunque los analistas consideran que la posición alcanzada por la Argentina difícilmente se vea comprometida debido a la sólida relación comercial construida durante los últimos años.

De todos modos, el comportamiento definitivo del mercado dependerá de una combinación de factores: la evolución de la economía brasileña, el resultado del proceso electoral, el comportamiento del tipo de cambio, la disponibilidad de fruta europea y la continuidad de la demanda interna.

Por ahora, los números del primer semestre ofrecen un balance claramente positivo para el sector exportador argentino.

Brasil no sólo alcanzó un récord histórico de importaciones de peras, sino que además profundizó su dependencia de la fruta argentina, consolidando un liderazgo que hoy resulta prácticamente indiscutido dentro de su mercado importador. Con una participación cercana al 90%, exportaciones firmes y perspectivas favorables para los próximos meses, la pera argentina continúa fortaleciendo su posición en el principal destino comercial del Mercosur, aunque deberá seguir de cerca la evolución del escenario económico y político brasileño, que podría convertirse en el principal factor de incertidumbre para el cierre de la campaña.

FUENTE: Redacción +P con datos estadísticos de Comex Stat.

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