Estados Unidos golpea las exportaciones de uvas brasileñas con un arancel total del 35%
La medida eleva la carga impositiva sobre la fruta brasileña y pone en riesgo un mercado de más de US$ 41 millones anuales. El sector ya analiza nuevos destinos para minimizar el impacto.
La reciente decisión del Gobierno de Estados Unidos de aplicar un arancel adicional mínimo del 25% a miles de productos provenientes de Brasil encendió las alarmas en la industria frutícola del país sudamericano. La medida, anunciada el 15 de julio, tendrá un impacto directo sobre las exportaciones de frutas frescas, especialmente en el caso de las uvas, cuyo gravamen total alcanzará el 35%, reduciendo significativamente su competitividad en uno de sus principales mercados de destino.
La advertencia fue realizada por la Asociación Brasileña de Productores y Exportadores de Frutas y Derivados (Abrafrutas), entidad que representa al sector exportador y que calificó la decisión como un nuevo desafío para la fruticultura nacional. Según la organización, el incremento arancelario se suma al impuesto del 10% que ya estaba vigente, elevando el costo de ingreso de las uvas brasileñas al mercado estadounidense.
Estados Unidos constituye uno de los destinos más importantes para esta fruta. Solo durante 2025, Brasil exportó aproximadamente 14.000 toneladas de uvas al país norteamericano, operaciones que generaron ingresos cercanos a los US$ 41,5 millones. Con el nuevo escenario, los exportadores temen perder participación frente a competidores de otros países que cuentan con condiciones comerciales más favorables.
Además de las uvas, la medida también alcanza a los melones y las sandías brasileñas. Sin embargo, Abrafrutas considera que el impacto sobre estos productos será menor debido al menor volumen exportado hacia Estados Unidos y a las características particulares de esos mercados.
El sector busca alternativas para reducir el impacto
Frente a la nueva realidad comercial, Abrafrutas informó que ya inició un trabajo conjunto con productores y exportadores para evaluar estrategias que permitan amortiguar las consecuencias de los nuevos aranceles. Entre las principales acciones analizadas se encuentra la diversificación de los mercados de destino, con el objetivo de disminuir la dependencia del mercado estadounidense y abrir nuevas oportunidades comerciales en otras regiones del mundo.
La entidad también estudia la implementación de nuevas estrategias de comercialización que ayuden a preservar la rentabilidad de los productores y mantener la presencia internacional de las frutas brasileñas. Según explicó la asociación, la rápida adaptación será fundamental para enfrentar un contexto que podría afectar tanto a las empresas exportadoras como a toda la cadena productiva.
Abrafrutas recordó que el sector ya atravesó situaciones similares en el pasado. Como antecedente mencionó las medidas arancelarias que el año anterior afectaron particularmente a las exportaciones de mango hacia Estados Unidos. En aquella oportunidad, la industria reaccionó reorganizando sus operaciones comerciales, fortaleciendo su presencia en otros mercados internacionales y desarrollando nuevas estrategias de exportación que permitieron reducir las pérdidas económicas.
La experiencia acumulada durante esos episodios es vista ahora como una ventaja para responder con mayor rapidez al nuevo escenario. Desde la organización aseguran que la capacidad de adaptación de la fruticultura brasileña será nuevamente una herramienta clave para sostener la actividad y minimizar el impacto sobre los productores.
Una disputa comercial con implicancias más amplias
El arancel adicional del 25% forma parte de una investigación comercial iniciada por el Gobierno de Estados Unidos durante 2025, en el marco de la administración del presidente Donald Trump. Washington sostiene que Brasil incurre en diversas prácticas consideradas desleales para el comercio bilateral, lo que motivó la imposición de nuevas barreras a las importaciones provenientes del país sudamericano.
Entre los argumentos presentados por las autoridades estadounidenses figuran presuntos tratos injustos hacia empresas tecnológicas estadounidenses por parte de los tribunales brasileños, una supuesta falta de avances suficientes en la lucha contra el soborno y la corrupción, deficiencias en el combate a la deforestación ilegal y el incumplimiento de estándares relacionados con la protección de los derechos de propiedad intelectual.
Aunque las razones que originaron la medida trascienden al sector agroexportador, la fruticultura aparece como una de las actividades más afectadas por las nuevas condiciones comerciales. Para los productores brasileños, el incremento de los costos de acceso al mercado estadounidense podría traducirse en menores ventas, reducción de márgenes de rentabilidad y una competencia más difícil frente a otros proveedores internacionales.
Pese a ello, Abrafrutas manifestó su confianza en la fortaleza del sector. La entidad destacó que la fruticultura brasileña goza de reconocimiento internacional por la calidad de sus productos, la eficiencia de su cadena productiva y su capacidad para adaptarse a escenarios complejos. Asimismo, ratificó que continuará trabajando junto a productores, exportadores y organismos gubernamentales para defender la competitividad de las frutas brasileñas, impulsar nuevas oportunidades comerciales y preservar la sostenibilidad de una actividad que representa una importante fuente de ingresos para el país
FUENTE: Abrafrutas, Portal yFrutícolas y aportes de Redacción +P.
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