El INTA confirmó un dato climático que cambia las expectativas para la campaña gruesa
El presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, aseguró que todos los modelos climáticos anticipan un año Niño y explicó por qué el escenario abre una oportunidad para mejorar la productividad.
En el marco de una jornada técnica realizada en la Exposición Rural de Palermo, el presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Nicolás Bronzovich, destacó la importancia de anticiparse al escenario climático que se perfila para la próxima campaña agrícola y remarcó que el trabajo conjunto entre organismos públicos, provincias, técnicos y productores será clave para reducir riesgos y aprovechar las oportunidades que traerían las mayores precipitaciones asociadas al fenómeno Niño.
Durante la actividad, que reunió a especialistas en agrometeorología, gestión del riesgo agropecuario y planificación vial, Bronzovich valoró especialmente el enfoque interdisciplinario con el que se abordó la temática. Para el titular del INTA, el principal mensaje que dejó el encuentro es que la respuesta frente a un sistema tan complejo como el clima también debe construirse desde un trabajo sistémico e integrado.
"Fue una muy linda jornada, primero por el tema que aborda, pero también porque nos preguntábamos cómo responder de la mejor manera. El clima es un sistema y lo primero que tenemos que aprender es justamente eso. La respuesta también se dio como sistema", afirmó.
En ese sentido, explicó que durante las exposiciones participaron especialistas de Vialidad de distintas provincias, técnicos agrometeorológicos del INTA y expertos en gestión del riesgo agropecuario de la Secretaría de Agricultura, quienes coincidieron en un diagnóstico alentador respecto de la evolución climática.
"Hoy hay probabilidades bastante altas de tener un año Niño, al menos hasta septiembre y con perspectivas que también alcanzan diciembre y enero. Todos los modelos climáticos están indicando esa tendencia", sostuvo.
Trabajo conjunto para reducir riesgos y aprovechar las lluvias
Sin embargo, Bronzovich aclaró que ese escenario favorable en términos de disponibilidad de agua también exige planificación y medidas preventivas para minimizar los posibles impactos negativos.
El presidente del organismo señaló que uno de los aspectos abordados durante la jornada fue la prevención de las inundaciones y sus efectos sobre las zonas urbanas, un ámbito en el que reconoció que el INTA tiene menor participación directa. No obstante, destacó que desde la institución existen numerosas herramientas para acompañar al sector agropecuario frente a los desafíos que implica un año con mayores lluvias.
Entre las recomendaciones técnicas mencionó la necesidad de evaluar cuidadosamente el manejo del ganado en campos bajos o zonas isleñas, así como ajustar las estrategias de fertilización en aquellos lotes que recibirán una mayor oferta hídrica.
"Sabemos que en muchas zonas los cultivos van a responder mejor a los fertilizantes, pero también aumenta el riesgo de lavado de nutrientes. Por eso es importante que las recomendaciones las hagan los equipos técnicos y no una sola persona, sino distintos especialistas de diferentes instituciones trabajando de manera articulada", expresó.
Bronzovich evitó brindar recetas generales y prefirió poner el foco en el valor del conocimiento construido colectivamente.
"Lo que sí puedo decir desde mi lugar como presidente del INTA es que cuanto más ponemos en valor el conocimiento y cuanto más nos articulamos alrededor de generar ese saber, más riqueza creamos, más certezas tenemos y mejor podemos administrar las aleatoriedades de este negocio a cielo abierto que tanto amamos", afirmó.
Consultado sobre la importancia que tiene para los productores contar con respaldo técnico frente al escenario climático que se aproxima, el titular del INTA remarcó que la articulación ya no involucra únicamente al Estado nacional y las provincias, sino también a los profesionales del sector privado.
"Los técnicos privados también trabajan de manera articulada con las provincias, con la Nación y con el INTA. Me toca verlo todos los días y realmente disfrutarlo. Lo importante es mostrar que todos estamos ocupados en reducir los riesgos y en generar las mejores herramientas para los productores", indicó.
Asimismo, destacó que durante la jornada participaron no solo representantes de las provincias que integraron los paneles de exposición, sino también funcionarios y equipos técnicos de otras jurisdicciones que asistieron para intercambiar experiencias y asumir compromisos de trabajo conjunto.
"Siempre desde el objetivo de que este fenómeno tenga el menor impacto negativo posible y que podamos capitalizar todas las oportunidades que representa para aquellas regiones donde no existe riesgo de anegamiento", señaló.
Un año para invertir y potenciar la producción
En ese sentido, Bronzovich explicó que un año Niño puede convertirse en un importante impulso para la producción agrícola, especialmente en los ambientes más altos y bien drenados.
"Los años Niño, para las lomas, hay que aprovecharlos. Hay que fertilizar mejor, monitorear con mayor atención las enfermedades y elegir variedades con mejor comportamiento frente a eventuales excesos de humedad. Todo eso fue parte de la charla y realmente la celebro como oyente, porque fue un espacio muy enriquecedor", comentó.
Finalmente, al ser consultado sobre las expectativas para la próxima campaña gruesa, el presidente del INTA respondió con una mezcla de optimismo y cautela.
"Ojalá. Soy muy cabulero, así que prefiero celebrar las campañas después de que ocurren. Pero hoy el clima, incluso con las garúas que tuvimos en esta Rural, nos está mostrando un panorama alentador. Estemos preparados para invertir, porque parece ser un año que nos va a devolver todo lo que le pongamos", concluyó.
Con un escenario climático que aparece cada vez más definido y un fuerte llamado a planificar las decisiones productivas, el mensaje que dejó Bronzovich fue claro: el conocimiento técnico, la articulación institucional y la anticipación serán las principales herramientas para transformar un año potencialmente favorable en una campaña de alta productividad.
FUENTE: Agrodifusión con aportes de Redacción +P.
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