Reclamaron a Weretilneck una ley de tierras que proteja las chacras del avance urbano
También pidieron acompañamiento para restablecer el Programa de Supresión de Carpocapsa, y abrieron el debate por los costos extras que generan a todo el sistema productivo las chacras abandonadas.
En una reunión con el gobernador Alberto Weretilneck de la que participaron todos los presidentes de las cámaras de fruticultores de la región, la Federación de Productores de Fruta del Alto Valle planteó dos reclamos que, aunque de naturaleza distinta, responden a una misma preocupación de fondo: la sustentabilidad de la producción frutícola en el tiempo.
Por un lado, solicitaron que se dicte una ley de tierras que proteja las chacras productivas del avance de loteos y urbanizaciones. Por otro, plantearon como “urgencia” el reponer un esquema sanitario conjunto para mantener contenida a la carpocapsa, la plaga que más castiga a peras y manzanas en la región. Sebastián Hernández, presidente de la Federación, detalló los alcances de ambos pedidos.
Una ley para sostener las inversiones
El primer planteo efectuado por Hernández tuvo que ver con la seguridad jurídica sobre el uso del suelo productivo. "Necesitamos un resguardo", señaló, y explicó que el reclamo está directamente atado a las inversiones que los propios productores están asumiendo en este momento para la instalación de mallas antigranizo. "Porque con estas inversiones que vamos a hacer para poner malla, no podemos estar en la incertidumbre de qué va a pasar con la chacra, si la chacra de al lado la lotean o no. Hay que buscar alternativas que nos aseguren que la inversión que tienen que hacer los productores se pueda sostener en el tiempo", planteó.
Para el dirigente, la solución pasa por una norma provincial que involucre también a los municipios. "Necesitamos tener una ley de tierras, que los municipios se actualicen también, para que en conjunto trabajemos en el resguardo de la zona productiva", afirmó. El dirigente enmarcó el pedido en un problema que excede lo estrictamente económico: "No solamente por lo que significa la producción en mano de obra y en producción de alimentos, sino por el resguardo del medioambiente, que es algo importantísimo. Nuestra región, dentro de los valles, necesita de este microclima y de este medio ambiente que tenemos armado en este valle".
Agregó además una dimensión menos visible del problema, vinculada al sistema de riego que sostiene a todo el Alto Valle. "La ley la necesitamos además en resguardo del sistema de riego, que es algo fundamental. Cada vez que se erradica una chacra, nos genera un problema en el sistema de riego", advirtió, en referencia al deterioro que produce en la red de canales la desaparición de chacras en producción.
El reclamo por volver al control sanitario conjunto
El segundo eje de la reunión con el gobernador fue sanitario. La Federación viene trabajando, según explicó Hernández, para reactivar un esquema de control de carpocapsa articulado entre el INTA, las provincias, el Gobierno nacional, los productores y las empresas del sector. "La Federación está trabajando para volver a poner en vigencia, con el INTA, con las provincias, con el Gobierno nacional y con los productores y las empresas, el programa de supresión de carpocapsa, que ya se había dado en 2004", señaló. El antecedente al que se refiere es el Programa Nacional de Supresión de Carpocapsa, creado en diciembre de aquel año por resolución de la entonces Secretaría de Agricultura, que estableció mecanismos de financiamiento y subsidios para controlar esta plaga que afecta a peras y manzanas en el Alto Valle.
En ese sentido, el pedido concreto a Weretilneck fue de gestión y acompañamiento político para conseguir financiamiento específico. "Le pedimos al gobernador el acompañamiento y la gestión para poder conseguir los recursos que se necesitan para ir avanzando", detalló Hernández, precisando que buena parte de esos fondos deberían destinarse a la compra de trampas y dispensers, las herramientas centrales del monitoreo y control de la plaga. "La idea es volver a tener los bloques, volver a cuidar la sanidad en conjunto", resumió.
El dirigente fue cuidadoso en aclarar que el reclamo no apunta a reparar un incumplimiento de los productores individuales, sino a un problema estructural que los excede. "No es que los productores no hagan el esfuerzo y no hagan las tareas que son necesarias. Pero hay chacras abandonadas que generan una complicación sanitaria o costos adicionales a los productores", explicó. Frente a ese escenario, insistió en la necesidad de reconstruir un esquema colectivo de trabajo: "Debemos buscar la alternativa de volver a los bloques sanitarios, de armar algún sistema para poder tener cubierta la sanidad".
FUENTE: Redacción +P
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