Productores en alerta: piden frenar loteos que amenazan las chacras de Río Negro
Los productores, en alerta, señalaron que hay 400 hectáreas disponibles que aún no se urbanizan. Intentan frenar que 84 hectáreas productivas se transformen en un barrio.
La Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén, y la Cámara de Productores Agrícolas de General Fernández Oro, enviaron cartas formales al intendente Gustavo Amati y al presidente del Concejo Deliberante, Ariel Vidal, para oponerse a la intención municipal de habilitar loteos sobre otras 84 hectáreas de zona rural irrigada.
Las organizaciones que nuclean a los fruticultores del Alto Valle argumentan que el municipio ya tiene tierra disponible para crecer sin tocar un solo metro cuadrado productivo, y que la propuesta oficial no resiste un análisis serio de planificación territorial.
El disparador de la polémica fue el anuncio de Martín Rebaliati, coordinador de gabinete del municipio, quien presentó días atrás la iniciativa ante la prensa local como "un proyecto ambicioso y posible". En una primera etapa contempla 84 hectáreas ubicadas sobre la Ruta 65, entre la zona urbanizable de la ciudad y el límite con Allen, de las cuales unas 27 ya tienen preacuerdo con propietarios privados. Eso generaría 250 lotes en una primera tanda, con cuotas de entre 250 mil y 280 mil pesos durante 48 meses y entrega prevista a los dos años de la adjudicación.
El mecanismo propuesto es similar al del loteo Manríquez: "El Municipio urbaniza la parcela grande, le devuelve el 50% al dueño de la chacra y se queda con el otro 50%", explicó Rebaliati. Los terrenos serían de 300 metros cuadrados, se permitirían hasta dos unidades por lote y la prioridad iría a vecinos con más de 20 años de residencia en la ciudad.
Dos cartas
En las notas enviadas a las autoridades, el argumento central de los productores fue que Fernández Oro ya cuenta, según el Código de Desarrollo Territorial vigente, con más de 300 hectáreas habilitadas para urbanización "que no se encuentran desarrolladas ni fraccionadas para el acceso a la tierra con destino a vivienda", señalan las cartas. A eso se suman otras 100 hectáreas "en proceso de urbanización que a la fecha se hallan sin finalización", dice el texto que lleva la firma del presidente de la Federación de Productores, Sebastián Hernández, y la del presidente de la Cámara de Productores local, Carlos Zanardi.
En total, destacaron que existen más de 400 hectáreas esperando ser desarrolladas dentro de la zona urbana habilitada. La conclusión que sacan las organizaciones de los productores es directa: "todavía hay pendientes de desarrollo inmobiliario más de cuatro veces la propuesta oficial". Urbanizar las chacras antes de agotar ese stock, insisten, no tiene justificación técnica ni de planificación.
El código de planeamiento urbano aprobado en 2021 delimita y prioriza las zonas productivas como uno de los ejes centrales del desarrollo económico local, estableciendo que la expansión inmobiliaria no es viable sobre esas áreas. Ese instrumento fue presentado en su momento como una decisión diferenciada respecto de otras ciudades del Valle, que sí avanzaron sobre sus chacras.
Las organizaciones fueron explícitas al respecto: "Nos oponemos al avance de urbanizaciones en zona destinada a la producción". Y agregan que "una importante planificación con visión de futuro nos lleva a tener una mirada diferente, que priorice mantener la Zona Rural Irrigada".
La propuesta de los productores
Las organizaciones también presentaron una alternativa y propusieron que el municipio "promueva desde la Municipalidad loteos de carácter accesible de las tierras existentes en la zona urbana que hoy se encuentran habilitadas por el Código vigente para el Desarrollo Inmobiliario". Como segunda opción, plantean que en el futuro "se habilite para loteos municipales en la margen norte de Gral. Fernández Oro", una zona que no compromete la actividad agrícola.
Fernández Oro es, según el último Censo Nacional, la localidad de mayor crecimiento en toda la provincia de Río Negro, lo que genera una presión real sobre el suelo urbano. Pero la respuesta a esa presión, insisten los productores, no puede ser sacrificar las zonas irrigadas cuando existen alternativas disponibles dentro del propio ejido urbano.
Las cartas fueron enviadas al intendente Amati y al presidente del Concejo, Vidal. Hasta el momento, el municipio no emitió respuesta pública.
FUENTE: Redacción +P
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