"Los volúmenes de peras que existen hoy en el mercado tienen serios problemas para ser colocados. Sólo se manejan volúmenes bajos que se venden sin inconvenientes, el resto debemos liquidarlo con promociones de hasta el 40% para que la fruta no termine siendo regalada", confió un portador del Mercado Central de Buenos Aires (MCBA) que tiene sus puestos hace más de 15 años en el lugar.
Aseguró que "siempre la pera fue una fruta muy difícil de vender porque no es demandada por el consumidor. Por diferentes causas, eligen prioritariamente banana, manzana o cítricos".
Cuando se estudian las estadísticas oficiales, claramente se observa que la caída de ventas se dio desde el primer momento del año.
La gráfica adjunto muestra con claridad que en todos los meses de este año, el consumo fue mucho menor que lo ocurrido al año anterior. "Sin dudas las peras están siendo relegadas por el consumidor. Teniendo en cuenta la destrucción que hubo este año sobre el salario, la gente optó por relegar consumo de frutas y en ese contexto la pera fue uno de los productos más afectados", aseveró un empresario regional que prefirió no ser identificado, tras una consulta de +P.
La pera nunca fue un producto de alta demanda en el mercado interno. Recién en 2012 las ventas destinadas a las góndolas del país pudieron romper el techo de las 100.000 toneladas. Para el cierre de este año, las distintas proyecciones del sector privado dan cuenta que las colocaciones se ubicarán por debajo de esta cifra, por lo que estaríamos retrocediendo más de una década para ver los números de 2024.
Otro de los puntos que argumentan que, en la presente temporada, el mercado interno es el problema para las peras argentinas son los números de comercialización total que ha presentado hasta la fecha la especie.
En estos primeros ocho meses del año, las ventas totales de peras hacia los distintos mercados (interno, exportación e industria) totalizaron poco más de 540.000 toneladas volumen que cayó un 5,8% en relación al año anterior, variación lejana al 24% que registró el mercado interno en este mismo período.
En este punto hay que destacar que las exportaciones, con embarques de poco más de 285.000 toneladas (casi cuatro veces las colocaciones de peras en el mercado interno) crecieron 6% en relación al año anterior. Los envíos a la industria, por su parte, cayeron 12% la mitad de la brutal caída que sufrieron las ventas de peras en fresco orientadas a las góndolas locales.