Pese a no poder perforar el récord de exportaciones de la temporada 2020/21, la presente campaña registró el segundo volumen en importancia.
La producción de cerezas rionegrina se concentra fundamentalmente en la región del Valle Medio. El 95% de las exportaciones del producto se originan en estas fértiles tierras. Pero es un zona con un clima bastante complejo para la producción. “En esta temporada la producción fue afectada por las tormentas de granizo y lluvias acaecidas en diciembre. Mucha de la fruta que tenía originalmente destino de exportación finalmente fue derivada al mercado interno”, confió un importante exportadores al ser consultado por +P.
Inicialmente se estimaron pérdidas del orden de las 700 toneladas, pero luego las cifras fueron creciendo en la medida que se reiniciaban las tareas en los campo. “Producir en Valle Medio sin protección para heladas, lluvias y granizo no es rentable, ya que todas las temporadas aparecen este tipo de problemas con el clima”, agregó la fuente.
La estadística dada a conocer por la Cámara Argentina de Productores de Cerezas Integrados (CAPCI) muestra que la participación en las exportaciones del producto en Río Negro pasó del 39% en la temporada 2020/21 al 25% en la presente campaña. Estos 14 puntos porcentuales perdidos fueron redistribuidos en el crecimiento de las exportaciones de Neuquén y Chubut. Pese a esta pérdida de participación, Río Negro se mantiene como la segunda provincia exportadora de cerezas del país.
Según los últimos datos suministrados por la CAPCI las exportaciones totales de cerezas durante la presente temporada tocaron un nuevo récord al ubicarse en 7.178 toneladas, reflejando un crecimiento del 51% en relación a la temporada anterior.