Indicó que, hasta el 9 de febrero, “llevamos en torno a unas 6.600 toneladas exportables, lo que nos convierte ya en una temporada récord”, teniendo en cuenta que la temporada récord fue en el 2020/21, llegando a exportar casi 6.070 toneladas.
La industria de cerezas argentinas tuvo dos años de temporadas, en las cuales se vieron afectados, en algunas regiones por motivos climáticos, los que generó un freno en el ritmo de crecimiento que estaba entre un 8 a 10% interanual.
Caminiti mencionó que las dos últimas temporadas previa a la del 2024, “tuvimos un retroceso por temas climáticos y por lo que vemos ahora estamos recuperando esa tendencia, por lo que estaríamos casi en un 9% de incremento. Si la comparamos con la temporada anterior, que no fue buena, tenemos casi un 40% de incremento en saldo exportable”.
Agregó que es muy probablemente el mercado interno se lleve cerca de 6.000 toneladas, “así que estaríamos hablando, que este año Argentina estaría cerca de las 13 mil toneladas de producción”.
El gerente general de CAPCI dijo que el presente año desde Mendoza hasta Santa Cruz han tenido un retraso en la entrada en producción, debido a una primavera fría lo que provocó 10 días de atraso al inicio de cosecha. Además, las regiones no han tenido problemas climáticos, entonces han tenido una producción plena.
Comentó que solamente la provincia de Río Negro tuvo algunas afectaciones, por un evento de lluvia que ocurrió el 1 de noviembre y después por una granizada, que ocurrió cuando estaba en los pormenores de la temporada. Eso generó una merma en la cosecha en variedades tempranas y en tardías.
Además, indicó que en casi todas las regiones han tenido problemas de mano de obra, lo que ha ocasionado que quede fruta sin poder cosecharse.
Fuente: Portal Frutícola