En ese espacio se encuentran empresas como Tres Ases, Patagonian Fruits, PAI y Zetone, entre otras, que representan la producción patagónica frente a un mercado europeo cada vez más exigente. Desde Madrid, Gabriel Grisanti, director de Tres Ases, compartió con +P sus impresiones sobre el primer día de actividad, que calificó como “muy activo y con reuniones positivas”.
Mercado con demanda constante
Grisanti destacó que el arranque de la feria mostró un interés generalizado por la fruta: “Se presentó muy activa en este primer día. Se observa que hay interés en casi todos los sectores. Nosotros tenemos muchos clientes de tradición, y esta feria es siempre una oportunidad para renovar contactos. El mercado está bien, con una oferta y una demanda ordenadas”.
El empresario explicó que la última temporada en el valle fue “positiva y ordenada”, en contraste con la campaña anterior, que había dejado un sabor amargo. “Pudieron cobrarse los valores pactados, algo que en el contexto actual es muy valorado. Veníamos de un año difícil, y por eso tampoco había demasiadas expectativas, pero el balance fue favorable”, precisó.
De cara a la próxima temporada, el panorama se presenta alentador. “En general hay interés. La demanda parece constante y no se perciben factores de desorden, como podrían ser una helada o un faltante extremo. El mercado está ordenado, y eso es ideal. Además, los precios se mantienen firmes, incluso en plena temporada, lo que indica que podrían sostenerse cuando ingrese nuestra fruta”, sostuvo Grisanti.
El siguiente video muestra el stand argentino donde estuvieron as principales empresas frutícolas del Valle de Río Negro y Neuquén.
El director de Tres Ases llamó la atención sobre una diferencia en la formación de precios: “Los clientes nos dicen que los precios que se ven en góndola no son los mismos que aparecen en los centros mayoristas. Los supermercados están logrando márgenes más altos. Esto puede deberse a un reordenamiento de las grandes superficies, como el que atraviesa Carrefour con la venta de sucursales”. Este proceso, explicó, genera ajustes que impactan en la distribución y en la percepción del mercado.
Una temporada con altos descartes y un mercado interno deprimido
No obstante, Grisanti también señaló desafíos. Uno de ellos son los altos niveles de descarte que sufrió la fruticultura patagónica: “Este año los descartes fueron muy altos, por la helada y por el sobrestock de fin de año. Los compradores estuvieron mucho más cautos al momento de seleccionar fruta, y eso se sintió en toda la región”.
Respecto al mercado interno argentino, el diagnóstico es menos optimista: “Sigue estando muy pesado. No reacciona, incluso con la llegada del calor y el buen clima. Las ventas son lentas y claramente el poder adquisitivo de la gente está afectado”.
A pesar de las dificultades, la participación en Fruit Attraction abre una ventana estratégica para la producción de Río Negro y Neuquén, que busca reforzar vínculos comerciales y expandir su presencia en mercados europeos y de todo el mundo. Para Grisanti, la clave está en sostener la calidad, la organización y el cumplimiento de compromisos: “El mercado internacional valora el orden, y hoy podemos decir que eso se está cumpliendo. Si logramos mantener esa línea, las perspectivas son muy buenas”.
La feria, que se desarrolla hasta el 2 de octubre, no solo refuerza la imagen de España como hub global de la fruta, sino que también consolida a la Patagonia argentina como un actor competitivo en el tablero internacional.
Fuente: Redacción +P.