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Heladas y costo energético: la ecuación que preocupa al sector frutihortícola de Neuquén

¿Cuánto cuesta defender una cosecha? Diez horas de riego activo y un pedido urgente por subsidios marcan el inicio de temporada.

La temporada de riego comenzó con un escenario complejo para los valles irrigados de la región —Vaca Muerta, la Confluencia y Picún Leufú— donde el sector frutihortícola enfrentó heladas bastante fuertes durante las primeras semanas. Así lo confirmó Cecilia Lutz, directora general de Fruticultura y Horticultura de Neuquén, quien detalló que los productores debieron intervenir de manera activa para proteger sus cultivos.

"Los productores han controlado activamente", señaló Lutz en diálogo con +P, y explicó que en algunas heladas los sistemas de riego activo permanecieron encendidos más de 10 horas, una cifra que expone de manera directa el peso económico de estos eventos climáticos extremos. Este dato no es menor: cada hora de riego activo representa un consumo energético adicional que impacta directamente en los costos de producción.

Según la funcionaria, las variedades que ya estaban en proceso de brote son las que corren mayor riesgo de haber sufrido algún tipo de daño, aunque aclaró que todavía es prematuro determinar la magnitud del impacto. "No tenemos estimación de daño, tenemos que esperar un poco", dijo.

La razón es técnica: la evaluación real recién puede realizarse una vez que se produce la formación del fruto, ya que antes solo es posible contar el número de flores afectadas, un dato que no refleja la estimación final de cosecha.

Lutz aseguró que un dato que podría matizar el panorama es que, en algunos casos, la pérdida de flores podría reducir las tareas de raleo, una labor que de todos modos los productores deben afrontar en una temporada normal. "Podría llegar a ser beneficioso desde ese punto de vista", agregó .

En cuanto al sector hortícola, comentó que también sintió el impacto de las bajas temperaturas. Mientras algunos productores lograron cubrir sus cultivos a tiempo, otros se encontraban todavía en proceso de siembra, por lo que las heladas no afectaron esa etapa productiva. De cara a lo que resta de temporada, el pronóstico de un año Niño anticipa condiciones ambientales más húmedas y mayor presencia de lluvias, aunque la funcionaria remarcó que todo dependerá del comportamiento real de las probabilidades climáticas.

Sistemas de riego activo permanecieron encendidos más de 10 horas durante las heladas más intensas.

El reclamo histórico: el costo de la energía

Más allá del fenómeno climático puntual, el reclamo estructural del sector pasa por otro lado: el costo energético. Lutz confirmó que se trata de un pedido permanente por parte de los productores, vinculado directamente al uso intensivo de sistemas de riego para el control de heladas.

Frente a este escenario, señaló que la provincia sostiene desde hace tiempo un programa de eficiencia energética que subsidia con un 30% los sistemas de riego y otras herramientas relacionadas con la producción. Sin embargo, ese porcentaje podría quedar atrás pronto: "Se está trabajando en un nuevo proyecto donde este beneficio se incrementaría", adelantó la funcionaria, con el objetivo de compensar los costos y lograr una rentabilidad más razonable para el sector.

"Los productores han controlado activamente", señaló Cecilia Lutz.

Según precisó, el nuevo esquema contemplará un subsidio superior al 30% actual, aunque todavía no hay una cifra definitiva. El proyecto se encuentra en etapa de elaboración y se espera que sea presentado entre noviembre y diciembre, con el objetivo de que esté disponible desde el inicio de la próxima temporada.

Un dato relevante es que el beneficio no se limitaría exclusivamente a la actividad frutícola. Lutz explicó que también existen frigoríficos y mataderos vinculados con la actividad agrícola que forman parte del universo de beneficiarios del subsidio, ampliando así el alcance de la medida.

El nuevo subsidio energético superaría el 30% vigente y se presentaría antes de fin de año.

Créditos para energías verdes

Otro punto que la funcionaria destacó fue la desigualdad de acceso a sistemas eléctricos entre los propios productores. No todos cuentan con la infraestructura necesaria para el control de heladas, motivo por el cual la provincia ofrece líneas de crédito con tasas beneficiosas orientadas a la adquisición de energías verdes, que permiten financiar la compra e implementación de estos sistemas.

Esta herramienta se suma al subsidio energético como parte de una estrategia más amplia que busca reducir la brecha de costos entre productores y sostener la competitividad del sector frente a un contexto macroeconómico que, según reconoció Lutz, excede la capacidad de intervención provincial.

Con el impacto de las heladas todavía sin cuantificar y un nuevo esquema de subsidios en elaboración, el sector frutihortícola atraviesa un momento de definiciones clave. La combinación entre eventos climáticos extremos y costos energéticos crecientes vuelve a poner sobre la mesa una discusión que, año tras año, condiciona la rentabilidad de la actividad en toda la región.