De las uvas sin semilla a las cerezas del futuro
La importancia de este anuncio cobra mayor relevancia al considerar la trayectoria de Sun World en la industria. Desde que en 1972 introdujo al mercado las uvas sin semilla Superior Seedless®, la compañía ha marcado hitos con productos que hoy resultan comunes, pero que en su momento fueron innovaciones disruptivas: sandías sin semilla en 1988, cítricos fáciles de pelar y sin semillas, limones libres de semillas y una amplia gama de uvas de mesa mejoradas.
“La comodidad es un eje central en nuestra visión. Buscamos que los consumidores disfruten de frutas deliciosas, prácticas y accesibles, mientras ofrecemos a los productores variedades más resistentes y sostenibles”, señaló Bernardo Calvo, director ejecutivo de Sun World. “El desarrollo de cerezas carozo de alta calidad es una extensión natural de esta trayectoria de innovación”.
La contribución de Pairwise es fundamental. La compañía ha demostrado ya su capacidad para abrir nuevos caminos con el desarrollo de la primera zarzamora (Rubus ulmifolius) sin semillas del mundo. Gracias a su plataforma Fulcrum, puede reducir los largos plazos de la mejora vegetal tradicional, ofreciendo frutos listos para el mercado en tiempos récord. Además, su tecnología se enfoca en la sostenibilidad: variedades con mayor resistencia a enfermedades, mejor adaptadas al cambio climático y con rendimientos más altos para los agricultores.
uva superior seedless 2
A partir de 1972 se introdujo en el mercado las uvas sin semilla Superior Seedless®, un producto revolucionario para aquella época.
“Estamos frente a un sector con enormes oportunidades de innovación”, destacó el Dr. Tom Adams, director ejecutivo de Pairwise. “Al combinar nuestra precisión tecnológica con el sólido sistema de comercialización de Sun World, podremos satisfacer tanto a consumidores exigentes como a productores que buscan soluciones más eficientes”.
Más que comodidad: un impacto en toda la cadena
El atractivo de la cereza sin carozo no se limita únicamente al placer del consumidor. Para los agricultores, representa una oportunidad de valor agregado: menos pérdidas por manipulación, mejor aceptación en mercados internacionales y un producto que puede diversificar la oferta frente a la competencia. Para la industria alimentaria, abre un abanico de posibilidades en la elaboración de postres, bebidas y productos procesados, donde la eliminación del carozo siempre ha sido una limitación.
Además, la apuesta se alinea con tendencias globales que privilegian la sostenibilidad y la reducción del desperdicio. Frutas más resistentes significan menos necesidad de insumos agrícolas y menor impacto ambiental.
La empresa conjunta ya ha iniciado trabajos de I+D y se encuentra explorando nuevas oportunidades de colaboración estratégica. Todo indica que este proyecto no solo busca revolucionar el consumo de cerezas, sino también impulsar un cambio estructural en la forma en que concebimos la innovación frutícola.
Si las uvas sin semilla transformaron el mercado hace más de 50 años, las cerezas sin carozo podrían convertirse en la próxima gran revolución frutícola. Para consumidores, productores e industria, el mensaje es claro: la fruta del futuro no solo será más sabrosa, también será más cómoda, sostenible y accesible.
Fuente: Sun Word, Produce Report con aportes de Redacción +P.