“El espíritu de la cámara es que nosotros queremos barreras abiertas en el mundo. Nos encantaría, por ejemplo, poder exportar libremente a China y a un montón de países, y estamos agradecidos de poder exportar a Estados Unidos. Entonces, si creemos en barreras abiertas, no podemos pretender que acá no vengan”, resumió Nicolás Sánchez, CEO de Moño Azul y presidente de la CAFI.
El dirigente le bajó carga dramática al tema al asegurar que, a pesar de las dificultades, “la fruticultura tiene negocio”, y basó su afirmación en que “hace años y años que exportamos a 50 o 60 países”. Su empresa, por ejemplo, esta temporada logró ingresar con manzanas en Irak, un destino casi exótico para la fruta del Alto Valle. “Por lo menos, fruta en bins es trabajo local”, declaró Sánchez al programa Realidad Económica, que se emite por LU5.
Directo a Buenos Aires
Reconoció que “hay un flujo enorme de esa fruta que viene en cajas, porque hay tipos que se dedican a importar, que ni siquiera están acá en el Valle. Entonces, si alguien del Valle tiene poca o menos fruta por la helada o por el granizo, es entendible que lo haga un año en particular”. Y aseguró que no solo concretaron esas operaciones empresarios dedicados exclusivamente al empaque, sino que también lo hicieron empresas integradas que tienen chacras y necesitan abastecer a sus clientes habituales.
Consultado por el diferencial económico a la hora de comprar manzana en Chile, Sánchez acotó: “No sé si está tan barata”, y ratificó que “en vez de que la importen los importadores de Buenos Aires y no verla, preferiría que la importen los colegas de acá y que sea stock de bins, para que haya información, se trabaje y se genere valor en la zona”.
Advirtió que la condena pública inicial fue encabezada, en parte, por el presidente de la Federación de Productores, Sebastián Hernández, quien se quejó porque la fruta chilena atentaba contra los buenos precios que los chacareros obtenían por su producción en una temporada marcada por la escasez.
manzana escuela neuquen
Tras el rechazo de parte del sector productivo, la CAFI salió a respaldar las importaciones y aseguró que cerrar mercados sería una contradicción para una actividad fuertemente exportadora.
Ante esas críticas, “es lógico que alguien piense: ‘No lo hago más, importo la caja, que va derecho desde Santiago a Buenos Aires, nadie la ve y nadie me dice nada, y dejo de dar trabajo acá’”. Reconoció que pensar en un futuro marcado por importaciones de manzanas en bins de otros países “me eriza la piel”.
Hay precio, hay negocio
Mientras las estadísticas dejan en evidencia la falta de fruta —una merma del volumen global cercana al 20 %—, para los empresarios que están en el negocio frutícola “el año, por ahora, se ve bien”, y ahora esperan con ansiedad saber cómo se moverá la demanda en el segundo semestre.
“Esta temporada nos estamos quedando cortos”, dijo sobre el impacto del granizo y las heladas en la cosecha. “A nosotros nos falta pera, y a los colegas les falta pera”, comentó, y al mismo tiempo reflejó cómo el productor también logró hacer valer su posición en un contexto de caída de volúmenes: “Vos querés ir a comprar pera y va a valer una fortuna. Querés comprar manzana en frío y también vale una fortuna. Entonces, el Valle tiene negocio”, analizó.
A pesar de los vaivenes económicos y los castigos climáticos, para Sánchez, “el Valle, quieras o no, siempre compite y está acostumbrado a competir, porque hace añares que exportamos a más de 50 o 60 países en el mundo”, y parte de esa permanencia se debe a la capacidad de adaptación para mantener los mercados abiertos.
Por ejemplo, para seguir llegando a Rusia, “tenemos que contratar un barco que sea de una bandera que pueda entrar en Rusia, por el bloqueo comercial producto de la guerra”.
Como un eterno lamento, el dirigente volvió a referirse a la demanda histórica del sector y lanzó: “Tenemos que conseguir que nos bajen los impuestos”, y apuntó también a las tasas municipales. “Es antiproducción”, aseguró. Y resumió: “El nivel de carga impositiva que tenemos en Argentina te saca de juego”.
FUENTE: Realidad Económica (LU5) con aportes de Redacción +P.