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La cosecha de manzanas en Países Bajos caerá un 18%, mientras las peras crecerán un 10%

Las primeras estimaciones oficiales anticipan una producción de 195 millones de kilos de manzanas y 393 millones de kilos de peras, en una campaña marcada por el retroceso del cultivo de manzanos y el crecimiento sostenido de las peras.

El sector frutícola de los Países Bajos se prepara para una campaña con resultados dispares. Las primeras estimaciones oficiales indican que la producción de manzanas registrará una marcada caída respecto de la temporada anterior, mientras que las peras volverán a mostrar un desempeño positivo, consolidando una tendencia que se ha fortalecido en los últimos años.

De acuerdo con las proyecciones elaboradas por GroentenFruit Huis y la Organización de Productores de Frutas de los Países Bajos (NFO), a través del grupo de trabajo de Estimación de la Cosecha, este año se producirán aproximadamente 195 millones de kilos de manzanas, lo que representa una disminución del 18 % en comparación con la campaña de 2025. En contraste, la producción de peras alcanzaría los 393 millones de kilos, un incremento del 10 % respecto al año pasado.

Las cifras reflejan dos realidades muy diferentes dentro de la fruticultura neerlandesa. Mientras el cultivo de manzanas continúa enfrentando una reducción sostenida de su superficie y un menor volumen de producción, el sector de las peras mantiene una evolución favorable tanto en rendimiento como en estabilidad productiva.

La manzana vuelve a niveles más moderados

El descenso previsto para la cosecha de manzanas responde, en parte, a que la campaña de 2025 fue excepcionalmente buena. Según las organizaciones del sector, el año pasado los árboles registraron una producción superior a la media, por lo que la comparación con la próxima cosecha resulta especialmente exigente.

La variedad Elstar, ampliamente reconocida como la principal manzana cultivada en los Países Bajos, volverá a liderar la producción nacional, aunque con un importante retroceso. Las estimaciones indican una cosecha de 77 millones de kilos, lo que supone una caída del 21 % respecto del volumen obtenido el año anterior.

El segundo lugar corresponde a la Jonagold, incluyendo su mutación Jonagored, cuya producción se calcula en 47 millones de kilos, un 20 % menos que en 2025. Estas dos variedades concentran buena parte del mercado interno y de las exportaciones, por lo que la reducción tendrá un impacto significativo en la disponibilidad de fruta durante la próxima campaña comercial.

Detrás de ellas aparecen otras variedades relevantes como Kanzi y Rode Boskoop, que continúan ocupando un lugar importante dentro del portafolio varietal neerlandés, aunque con volúmenes considerablemente menores.

A pesar de esta disminución, el sector considera que los resultados se encuentran dentro de un comportamiento productivo más cercano a los niveles normales, luego de una campaña anterior que estuvo claramente por encima del promedio histórico.

Las peras mantienen una tendencia positiva

El panorama cambia por completo cuando se analiza la producción de peras. Las estimaciones indican que, en promedio, los árboles presentan una mayor carga de fruta que hace un año, lo que permitirá alcanzar uno de los mejores resultados recientes.

La producción de peras aumentaría un 10 % impulsada por la variedad Conference, que representa más de tres cuartas partes de la cosecha holandesa

La variedad Conference continúa siendo el gran motor de la producción neerlandesa. Representa aproximadamente el 76 % de toda la cosecha nacional de peras y este año alcanzaría 299 millones de kilos, un crecimiento del 12% respecto de la temporada pasada.

La importancia de Conference dentro de la fruticultura holandesa es determinante. Su elevada productividad, buena conservación en cámaras frigoríficas y fuerte aceptación en los mercados europeos la han convertido desde hace años en la principal apuesta de los productores.

Después de Conference aparecen otras variedades con menor participación, aunque igualmente relevantes para determinados segmentos comerciales. Entre ellas se destacan Xenia, con una producción estimada de 24 millones de kilos; Beurré Alexander Lucas, con 22 millones de kilos; y Doyenné du Comice, que alcanzaría 21 millones de kilos.

El crecimiento de la producción de peras confirma una tendencia que el sector viene observando desde hace varios años y que ha llevado a numerosos productores a priorizar este cultivo frente a la manzana.

Menos superficie para las manzanas

Uno de los factores estructurales que explica la menor producción de manzanas es la constante reducción de la superficie cultivada. Las estadísticas del sector muestran que en 2026 la superficie destinada al cultivo de manzanos se ubicará en 4.902 hectáreas, lo que representa una disminución del 3 % respecto del año anterior.

La tendencia resulta aún más evidente al observar la evolución de la última década. En diez años, los Países Bajos han perdido más de 2.000 hectáreas dedicadas al cultivo de manzanas, reflejando un cambio gradual en las decisiones productivas de los agricultores.

Diversos factores explican esta transformación. Entre ellos figuran los costos crecientes de producción, la búsqueda de cultivos con mayor rentabilidad y la adaptación de los productores a las nuevas demandas del mercado europeo.

La superficie de peras se mantiene estable

En el caso de las peras, el comportamiento es muy diferente. La superficie cultivada alcanzará este año 9.995 hectáreas, prácticamente el doble que la destinada a las manzanas. Además, desde 2018 el área implantada se ha mantenido relativamente estable, oscilando alrededor de las 10.000 hectáreas.

Esta estabilidad refleja la confianza de los productores en un cultivo que ha demostrado una buena adaptación a las condiciones productivas del país y una sólida demanda en los principales mercados de exportación.

Si bien no se observa un crecimiento acelerado de la superficie, el mantenimiento de los niveles actuales permite sostener una producción elevada gracias a las mejoras en manejo, tecnología y eficiencia de los huertos.

El clima todavía puede modificar el resultado final

Aunque las proyecciones ya ofrecen una imagen bastante clara de la próxima campaña, el sector recuerda que el resultado definitivo dependerá de cómo evolucionen las próximas semanas.

El período previo a la cosecha resulta determinante tanto para el peso final de los frutos como para su calidad comercial. En este sentido, la disponibilidad suficiente de agua continúa siendo uno de los factores más importantes para garantizar un desarrollo adecuado.

Las condiciones meteorológicas seguirán siendo observadas con atención por los productores, especialmente ante la posibilidad de episodios de calor extremo o déficits hídricos que puedan afectar el calibre de la fruta.

Durante los últimos años, además, el cambio climático ha incrementado la frecuencia de fenómenos meteorológicos adversos que generan incertidumbre en el sector.

Optimismo pese a los desafíos

La nueva campaña comenzará a ingresar al mercado a partir de finales de agosto, cuando estén disponibles las principales variedades de manzanas y peras de la nueva cosecha.

A pesar de los desafíos que enfrenta la actividad, entre ellos las tormentas de granizo, los períodos de sequía y la incorporación de nuevas regulaciones para la producción agrícola, el sector mantiene una visión optimista de cara a la temporada comercial.

Los productores consideran que la combinación de una buena cosecha de peras, una producción de manzanas más ajustada a los niveles habituales y una demanda sostenida permitirá afrontar la campaña con expectativas favorables.

Las cifras difundidas por GroentenFruit Huis y la NFO muestran, además, cómo continúa transformándose la fruticultura neerlandesa. La reducción sostenida del cultivo de manzanas y la consolidación de las peras como principal especie frutícola del país reflejan un proceso de adaptación a las nuevas condiciones económicas, climáticas y comerciales que enfrenta la agricultura europea.

En ese contexto, la próxima cosecha será una nueva prueba para un sector que busca mantener su competitividad mediante una mayor eficiencia productiva, la incorporación de nuevas tecnologías y la capacidad de responder a un escenario climático cada vez más desafiante.

FUENTE: GroentenFruit Huis, Organización de Productores de Frutas de los Países Bajos (NFO) y aportes de Redacción +P.