El informe destaca que el bloque europeo continúa siendo uno de los destinos más atractivos para los países exportadores, aunque también uno de los más exigentes. Para ingresar al mercado comunitario, los proveedores deben cumplir estrictos estándares relacionados con la inocuidad alimentaria, la trazabilidad de los productos y la calidad de la fruta. Además, países como Países Bajos, Alemania y Francia desempeñan un rol clave como centros logísticos, desde donde se redistribuyen los productos hacia el resto del continente.
Bananas, paltas y uvas lideran las importaciones
En cuanto a las categorías más demandadas, cinco productos concentraron el 32% del valor total de las importaciones frutícolas de la Unión Europea durante 2025: bananas, paltas, uvas, arándanos y almendras.
Las bananas frescas encabezaron nuevamente el ranking con compras por US$7.653 millones, lo que representa un incremento del 9% en comparación con el año anterior. Este producto concentró cerca del 10% del total de las importaciones de frutas del bloque europeo. América Latina continúa siendo el principal origen de este abastecimiento, aportando cerca del 70% del volumen importado, con Ecuador como principal proveedor.
En segundo lugar se ubicaron las paltas frescas, cuyas importaciones alcanzaron los US$5.085 millones, registrando un crecimiento del 11%. Perú mantuvo su posición como principal abastecedor gracias a una oferta constante durante gran parte del año, altos estándares de calidad y una producción capaz de responder a la creciente demanda del mercado europeo.
Las uvas frescas ocuparon el tercer puesto, con compras por US$4.979 millones, un 16% más que en 2024. En este segmento, Italia se consolidó como uno de los principales proveedores del mercado europeo, impulsada por la preferencia de los consumidores por variedades premium sin semillas y por la necesidad de compensar menores cosechas registradas en otras regiones productoras.
Arándanos y almendras impulsan el crecimiento del mercado
Otro de los productos que mostró un fuerte dinamismo fue el arándano fresco. Las importaciones alcanzaron los US$3.912 millones, lo que representa un aumento del 22%, uno de los mayores incrementos entre las principales categorías. El crecimiento responde a la consolidación de esta fruta dentro de los hábitos de consumo europeos, impulsados por la búsqueda de alimentos saludables y ricos en antioxidantes. Perú volvió a posicionarse como el principal proveedor, apoyado en el desarrollo de sus zonas agrícolas del norte del país, el éxito de variedades como Ventura y una logística eficiente para abastecer al mercado europeo.
El crecimiento de la demanda europea impulsó las importaciones de bananas, paltas, uvas y arándanos, mientras las almendras registraron el mayor aumento del año.
La categoría que experimentó el mayor crecimiento durante 2025 fue la de almendras sin cáscara. Las compras alcanzaron los US$3.193 millones, un 47% más que el año anterior. El aumento estuvo impulsado por la expansión del consumo de alimentos de origen vegetal, snacks saludables y el uso de almendras como ingrediente en bebidas vegetales y productos de panificación. En este mercado, Estados Unidos, especialmente la producción proveniente de California, se mantuvo como el principal proveedor de la Unión Europea.
La demanda se extiende a otras frutas frescas
El listado de las frutas más importadas también incluye a las naranjas, con compras por US$3.101 millones; los kiwis, con US$2.955 millones; las manzanas, con US$2.738 millones; los limones, con US$2.616 millones; y las fresas, cuyas importaciones sumaron US$2.285 millones.
Las cifras ponen de manifiesto la necesidad de la Unión Europea de complementar su producción agrícola mediante importaciones que permitan garantizar el abastecimiento durante todo el año. Al mismo tiempo, consolidan al bloque como uno de los mercados más importantes y competitivos para los exportadores de fruta a nivel mundial.
Para los países productores, especialmente aquellos de América Latina, el mercado europeo continúa representando una oportunidad de crecimiento, aunque también implica el desafío permanente de cumplir con las crecientes exigencias sanitarias, ambientales y de calidad que demanda uno de los principales destinos del comercio internacional de frutas.
FUENTE: Portal Frutícola con aportes de Redacción +P.