El aumento en las exportaciones responde a una combinación de factores, entre ellos, la mejora en la productividad de las explotaciones, el acceso a nuevas tecnologías de postcosecha y el fortalecimiento de la logística de frío, clave para garantizar la calidad en destinos lejanos. Además, en esta temporada, mucha fue la superficie que tuvo producción temprana, lo que permitió que esa fruta ingresara a los mercados en una ventana donde no había oferta, generando buenos precios.
Otro factor clave fue que las exportaciones argentinas no se vieron afectadas por la crisis de precios que sufrió la cereza chilena en China. Esta crisis se debió a un volumen de exportación récord por parte de Chile, que saturó el mercado del Gigante Asiático con una oferta muy elevada de fruta. A esto se sumaron problemas de calidad en la cereza del vecino país, lo que llevó a una menor demanda y a una caída abrupta en las cotizaciones. Los precios logrados por los exportadores argentinos fueron muy buenos en relación al comportamiento que tuvo el mercado en general. Esto se debió fundamentalmente porque los envíos nacionales ingresaron al mercado antes de fin de año, momento en el cual las cotizaciones comenzaron a desplomarse, permitiendo que los exportadores de la región lograran mejores valores por su producción.
Aníbal Caminiti, Gerente General de la Cámara Argentina de Productores de Cerezas Integrados (CAPCI), explicó que "la crisis de precios en China impactó principalmente a la cereza chilena, pero no afectó a los exportadores argentinos que lograron ubicar su fruta antes del Año Nuevo Chino". Además, destacó que "la fruta producida en enero y febrero tradicionalmente se orienta a otros mercados como Estados Unidos, Medio Oriente, Sudeste Asiático y Europa", lo que permitió esquivar la sobreoferta china.
Caminiti también señaló que "los productores de la zona de Los Antiguos son los últimos en cosechar, y su fruta puede ingresar tardíamente al mercado chino cuando la oferta ya ha disminuido, obteniendo mejores precios". Añadió que "el comportamiento del mercado este año es incierto debido al volumen récord recibido por China, lo que podría prolongar la posibilidad de recuperación de precios".
Sin embargo, la campaña no estuvo exenta de desafíos. La crisis logística que afectó el transporte marítimo global, incluyendo la situación con el buque Maersk Saltoro, generó incertidumbre entre los exportadores. A pesar de esto, los productores de la Patagonia argentina lograron sortear las dificultades y mantener un flujo constante de envíos. En este sentido, el sector frutícola sigue apostando a la diversificación de mercados y la mejora de la competitividad para sostener esta tendencia de crecimiento en las próximas temporadas.