Luego del granizo, acudieron al BID por financiamiento para malla
Aprovechando la visita de autoridades del BID a Bariloche, Alberto Weretilneck pidió analizar créditos para malla para granizo.
La seguidilla de tormentas de granizo que azotó en los últimos días al Valle Medio rionegrino dejó al descubierto, una vez más, la fragilidad estructural del sistema productivo frutícola frente a eventos climáticos cada vez más frecuentes y extremos. Con daños que alcanzaron decenas de hectáreas de monte frutal —incluyendo casos en los que el viento arrancó de raíz plantas de nogales—, el escenario encendió señales de alerta tanto en productores como en autoridades provinciales.
Un pedido urgente en medio de la crisis
En este contexto crítico, el Gobierno de Río Negro avanzó con un planteo concreto ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en busca de financiamiento internacional que permita incorporar mallas antigranizo en las zonas productivas más afectadas. El pedido se formalizó durante un encuentro reciente en Bariloche, donde también se anunció un importante acuerdo entre la provincia y el organismo multilateral para la digitalización del sistema de salud.
Según informaron fuentes oficiales, las gestiones apuntan a “acceder a financiamiento externo destinado a infraestructura productiva, con foco prioritario en la incorporación de malla antigranizo para el sector frutícola”. La iniciativa surge como respuesta directa a una crisis que no da tregua: en apenas unos meses, el Valle Medio registró seis episodios de granizo, siendo el último hace apenas dos días.
Desde el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo remarcaron que el planteo fue impulsado por el gobernador Alberto Weretilneck junto al ministro Carlos Banacloy, quienes expusieron ante las autoridades del BID la urgencia de contar con herramientas de inversión acordes a la escala productiva de la provincia. En ese sentido, destacaron que la reiteración de fenómenos climáticos adversos está generando pérdidas sostenidas que comprometen seriamente la viabilidad del sector.
“La reiteración de estos fenómenos genera pérdidas sostenidas en la producción y vuelve inviable sostener esquemas de inversión únicamente con financiamiento del mercado local”, señalaron desde la cartera productiva. La afirmación refleja una preocupación creciente entre los productores, que ven cómo año tras año se incrementan los riesgos sin contar con mecanismos de protección accesibles.
rio colorado granizo 2
Las tormentas de granizo dejan sensible pérdidas para la actividad.
El ministro Banacloy fue contundente al respecto: “No podemos seguir produciendo en estas condiciones. Con los esquemas de financiamiento actuales es imposible afrontar inversiones de este tipo”. En esa línea, explicó que la instalación de mallas antigranizo representa una solución eficaz, pero de alto costo, lo que la vuelve inaccesible sin líneas de crédito específicas y adaptadas a la realidad regional.
Durante el encuentro en Bariloche, que contó con la participación de la representante del BID en Argentina, Viviana Alva Hart, desde el organismo internacional se mostraron receptivos a la propuesta y manifestaron la posibilidad de iniciar un trabajo técnico conjunto para evaluar la viabilidad de una línea de financiamiento específica. Este primer acercamiento abre una puerta clave para el sector, que necesita respuestas urgentes para sostener su actividad.
Proyectos estratégicos para el desarrollo productivo
El pedido de financiamiento para mallas antigranizo se dio en el marco de un evento más amplio, donde el BID confirmó un aporte de 60 millones de dólares destinado a la digitalización integral del sistema de salud de Río Negro. Este acuerdo evidencia el interés del organismo en acompañar proyectos estratégicos de la provincia, lo que genera expectativas positivas respecto a futuras iniciativas en el ámbito productivo.
Además de la protección contra el granizo, el gobierno provincial presentó otros proyectos considerados prioritarios para el desarrollo regional. Entre ellos, se destacan las obras de electrificación para Guardia Mitre y Negro Muerto, que permitirían ampliar la superficie de cultivos bajo riego, así como el desarrollo del canal de Colonia Josefa.
Esta última obra contempla desviar agua desde la central Céspedes, ubicada en Pomona, hacia campos situados en la margen norte de la ruta que conecta el Alto Valle con la costa. Se trata de una iniciativa clave para expandir la frontera productiva y mejorar la eficiencia del uso del recurso hídrico.
“Estamos trabajando con los equipos técnicos en proyectos que son estratégicos para el crecimiento de la provincia. Todo lo que tiene que ver con nuevas zonas bajo riego requiere infraestructura y planificación, y ahí el acompañamiento del BID es clave”, sostuvo Banacloy.
Mientras tanto, en el territorio, los productores continúan evaluando pérdidas y tratando de sostener sus explotaciones en un contexto de alta incertidumbre. La posibilidad de acceder a financiamiento internacional para infraestructura de protección aparece como una herramienta fundamental no solo para mitigar daños, sino también para garantizar la continuidad de una actividad que constituye uno de los pilares económicos de la región.
La respuesta del BID en las próximas semanas será determinante para definir si Río Negro logra dar un paso decisivo hacia un modelo productivo más resiliente frente al cambio climático, o si, por el contrario, deberá seguir enfrentando en soledad los embates de un clima cada vez más impredecible.
Fuente: Gobierno de Río Negro con aportes de Redacción +P.