{# #} {# #}

ver más

Manzana vs inflación: el precio subió más del doble que el IPC en 2025

Según datos del INDEC, el precio de la manzana aumentó 65,7% en 2025, superando ampliamente a la inflación. Fue la fruta con mejor desempeño del año.

El precio de la manzana en el mercado interno argentino cerró el año 2025 con números que no pasaron desapercibidos ni para el consumidor ni para el sector productivo. Según la última estadística difundida por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), durante el mes de diciembre el kilo de manzana alcanzó un valor promedio de 4.009 pesos, consolidando una tendencia alcista que se profundizó especialmente en el segundo semestre del año.

Este valor implica un salto intermensual del 16,4% respecto de noviembre, cuando el precio promedio en góndola se ubicaba en 3.443 pesos por kilo. El dato no solo llama la atención por su magnitud mensual, sino también porque se encuentra muy por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre, que fue del 2,8%. En términos simples, la manzana aumentó casi seis veces más que la inflación promedio mensual, posicionándose como uno de los alimentos con mejor desempeño relativo dentro de la canasta básica.

Un precio que se despega del promedio inflacionario

Los datos del INDEC reflejan promedios nacionales de precios al consumidor, lo que permite dimensionar la magnitud del fenómeno más allá de situaciones puntuales o regionales. En este marco, la evolución del precio de la manzana muestra con claridad un quiebre a partir del mes de julio de 2025, cuando su índice intermensual comienza a ubicarse sistemáticamente por encima del IPC nacional.

Embed

Desde ese momento, los precios del producto iniciaron un proceso de recomposición que se sostuvo hasta fin de año. Este comportamiento contrasta con lo ocurrido en otros alimentos, cuyos valores se movieron más en línea con la inflación general. La manzana, en cambio, logró despegarse y consolidar un sendero propio, evidenciando un encarecimiento relativo frente al resto de los bienes y servicios que conforman el índice de precios.

Este fenómeno se observa con claridad en las gráficas oficiales: mientras el IPC mantiene una curva más estable, la línea correspondiente a la manzana muestra saltos intermensuales más pronunciados, especialmente durante la segunda mitad del año.

Estacionalidad y menor oferta: factores clave

Una de las principales explicaciones de este comportamiento está vinculada a la estacionalidad propia del producto. Diciembre es un mes en el que la oferta de manzanas frescas es naturalmente más limitada, ya que la fruta que llega a las góndolas proviene casi exclusivamente de cámaras frigoríficas, muchas de ellas con sistemas de atmósfera controlada.

En esta etapa del año ya no se dispone de fruta recién cosechada, lo que reduce el volumen disponible y presiona al alza los precios. Históricamente, esta situación tiende a revertirse a partir de enero y febrero, cuando comienza a ingresar al mercado la nueva cosecha y los valores suelen mostrar una corrección a la baja.

Sin embargo, el comportamiento observado en diciembre de 2025 sugiere que no se trata únicamente de una cuestión de oferta. Aun con menor disponibilidad, los precios se mantuvieron firmes y encontraron convalidación por parte del consumidor.

Calidad como diferencial y disposición a pagar

Otro factor determinante fue la mejora en la calidad de la fruta ofrecida en góndola. Fuentes del mercado señalan que durante gran parte del segundo semestre se observó una presencia sostenida de manzanas de muy buena calidad, especialmente aquellas provenientes de almacenamiento en frío de atmósfera controlada.

Este aspecto resulta clave para entender por qué el consumidor aceptó valores más elevados. En un contexto de poder adquisitivo ajustado, la demanda se mostró selectiva, priorizando calidad por sobre precio. El resultado fue un mercado donde la manzana de mejor presentación, calibre y condición sanitaria encontró compradores dispuestos a pagar más.

Desde el sector comercial coinciden en que no toda la fruta tuvo el mismo comportamiento, sino que fueron los lotes de mayor calidad los que sostuvieron los valores promedio elevados. Esto explica, en parte, por qué el precio nacional promedio informado por el INDEC se ubicó en niveles históricamente altos.

El precio en dólares también marca récords

Más allá de la comparación con la inflación local, otro dato relevante surge al analizar el precio de la manzana medido en dólares oficiales. Descontando el efecto inflacionario y tomando el valor final en góndola, el kilo de manzana cerró diciembre de 2025 en 2,76 dólares.

Embed

Se trata de un valor muy elevado en términos históricos. De acuerdo con las series disponibles, un precio similar solo se había registrado en noviembre de 2023, cuando el kilo llegó a superar levemente los 3 dólares. Tras ese pico, el valor en dólares inició un descenso sostenido, con algunos repuntes hacia fines de 2023, para luego volver a bajar durante gran parte de 2024 y comienzos de 2025.

No obstante, a partir de septiembre de 2025 se observa un nuevo salto progresivo en el precio en dólares, que culmina en los 2,76 dólares promedio de diciembre. Este dato refuerza la idea de que la manzana no solo le ganó a la inflación en pesos, sino que también se encareció en términos reales y comparables a nivel internacional.

Comparación con otras frutas: un desempeño destacado

El buen desempeño de la manzana se vuelve aún más evidente al compararla con otras frutas que integran la canasta que releva el INDEC. Durante diciembre, el limón fue el producto que registró el mayor aumento mensual, con un salto del 31%, reflejando una fuerte volatilidad en ese mercado.

Embed

En segundo lugar se ubicó la manzana, con el ya mencionado incremento del 16%, seguida por la naranja, que creció un 9,7%. En el extremo opuesto se encontró la banana, cuyo aumento fue apenas del 0,7%, ubicándose incluso por debajo del IPC mensual del 2,8%.

Si se amplía el análisis a todo el año 2025, la manzana se consolida como la gran ganadora. En términos interanuales, su precio creció un 65,7%, más que duplicando el IPC acumulado del año. La banana ocupó el segundo lugar con un incremento del 52%, mientras que la naranja mostró un crecimiento marginal cercano al 10%. El limón, en tanto, registró una caída del 13% en su valor a lo largo del año, evidenciando un comportamiento completamente opuesto.

Embed

Volatilidad y recuperación tras un 2024 desfavorable

El análisis de más largo plazo permite dimensionar mejor la dinámica de este mercado. La volatilidad de los precios frutícolas ha sido significativa en los últimos años, y la manzana no fue la excepción. Mientras que en 2025 logró superar holgadamente a la inflación, en 2024 el escenario había sido muy distinto.

Los datos oficiales muestran que durante 2024 el IPC creció cerca del 118%, mientras que el precio de la manzana aumentó apenas un 48% en todo el año. Esto implicó una fuerte pérdida de poder adquisitivo para el productor y una caída relativa del valor del producto frente al resto de la economía.

En ese contexto, el comportamiento de 2025 puede interpretarse como una recuperación del precio de la manzana, que logró volver a alinearse —e incluso superar— los niveles del índice de precios al consumidor definidos por el INDEC.

Un balance positivo para el productor

En conclusión, el mercado interno de la manzana durante 2025 puede calificarse como positivo en términos de precios, especialmente para el productor. El fuerte crecimiento registrado, muy por encima de la inflación, se concentró en el segundo semestre del año, coincidiendo con la salida de fruta almacenada en frío de atmósfera controlada y con mejores estándares de calidad.

Fuentes del sector del Mercado Central de Buenos Aires (MCBA) coinciden en que los precios se mantuvieron sostenidos durante gran parte de la segunda mitad del año, aun cuando la demanda general fue relativamente débil. Recién en el último trimestre se observó un repunte más claro del consumo, siempre enfocado en fruta de alta calidad.

En definitiva, el consumidor terminó convalidando valores elevados para un producto que percibe como diferencial. No es un dato menor: 4.000 pesos por kilo de manzana en diciembre representa un valor alto dentro de la canasta frutícola, muy por encima del promedio de otras frutas. Sin embargo, la combinación de menor oferta, buena calidad y una demanda selectiva permitió sostener estos precios, cerrando un año que deja un saldo favorable para la fruticultura manzanera en el mercado interno argentino.

Fuente: Redacción +P.