Tal como se observa en la gráfica adjunta —según los datos mencionados—, el repunte de este año no logra revertir del todo la tendencia descendente que ha caracterizado al comercio de peras en los últimos años. A pesar de la mejora interanual, los volúmenes siguen siendo relativamente bajos, lo que aporta presión adicional a los precios en un contexto de oferta limitada.
Esa escasez relativa quedó expuesta en la evolución de los valores mayoristas. De acuerdo con las cifras aportadas por el Mercado Central de Buenos Aires, el precio promedio de la pera esta semana se ubicó en 2.052 pesos por kilo. La cifra representa un salto interanual del 74%, más del doble del nivel proyectado de inflación, lo que confirma un comportamiento claramente alcista. Tanto los valores máximos como mínimos de la fruta muestran la misma tendencia, reflejando un mercado tensionado en el que la disponibilidad es un factor determinante.
“No hay pera en el mercado y eso sin dudas hace subir los precios. La calidad sigue siendo lo que más demanda el consumidor, pero hoy bien o mal sale todo”, explicó el dueño de uno de los puestos más importantes del MCBA. La afirmación sintetiza el escenario: la demanda se mantiene firme, pero la oferta limitada obliga a los compradores a convalidar precios cada vez más elevados, incluso para lotes con estándares inferiores a los habituales.
Manzanas: más oferta y precios en línea con la inflación
El panorama es diferente en el segmento de manzanas, donde las ventas al mercado interno totalizaron 213.100 toneladas en los primeros diez meses del año. El dato implica una suba interanual del 10% y un incremento del 4% respecto de la media de las temporadas 2020-2024. Se trata del volumen más alto de los últimos años, con excepción de 2020, cuando las colocaciones fueron aún mayores.
Según la estadística elaborada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) —cuyos resultados se reflejan en el gráfico mencionado—, la presente temporada consolida una recuperación que comenzó a insinuarse levemente en 2023. La mayor disponibilidad responde, en parte, a una mejor performance productiva y a una demanda que muestra señales de reactivación.
“Se está observando una leve recuperación en el mercado. La demanda comienza a mostrar algunos síntomas de recuperación y los precios en esta parte del año tienden a presionar al alza”, explicó un operador del MCBA al ser consultado.
Los datos oficiales del mercado mayorista sitúan el precio promedio de las manzanas esta semana en 2.191 pesos por kilo, valor que refleja un aumento interanual del 28,5%. Este incremento se ubica prácticamente en línea con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) proyectado para diciembre por consultoras privadas. En otras palabras, los precios de la manzana han acompañado la inflación en 2025, sin exhibir saltos extraordinarios como ocurrió con las peras.
A diferencia del caso de la pera, tanto los valores máximos como mínimos de la manzana permanecen por debajo de la evolución del IPC, lo que indica un mercado mejor abastecido y con menos tensiones derivadas de la escasez. La mayor oferta contribuye a estabilizar las cotizaciones y permite sostener un nivel de ventas consistente.
Un cierre de año con contrastes
El mercado frutícola nacional llega al final del año con dos tendencias claras y contrapuestas: por un lado, las peras enfrentan una disponibilidad restringida que disparó los precios muy por encima de la inflación; por el otro, las manzanas transitan un escenario más equilibrado, con mayor volumen y precios sostenidos, pero sin los sobresaltos observados en otros productos frescos.
A medida que se acerque el inicio del próximo ciclo comercial, la evolución de la cosecha y el comportamiento de la demanda serán claves para determinar si la escasez de peras continuará influyendo en los precios y si la recuperación en manzanas logrará consolidarse. Por ahora, la fruta de pepita confirma que el mercado interno sigue atento a las variaciones de oferta, sensibles a los ciclos productivos y muy influenciado por el poder adquisitivo del consumidor.
Fuente: Redacción +P.