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Tecnología nuclear para proteger frutas y verduras de las plagas

La CNEA y el Senasa capacitaron a inspectores de todo el país en irradiación, un tratamiento que controla plagas en fruta y verduras sin químicos y sin alterar sabor ni calidad.

Más de 28 inspectores y profesionales del Senasa viajaron desde distintos puntos del país hasta el Centro Atómico Ezeiza para conocer una herramienta que poco se asocia con la chacra: la radiación. La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el organismo sanitario organizaron allí una jornada para avanzar en la implementación de la irradiación como tratamiento fitosanitario en frutas y verduras frescas.

La propuesta apunta a atender un problema que le surge a quien exporta: las plagas de insectos. Según la CNEA, la irradiación permite controlarlas sin aplicar tratamientos químicos. Es un método que no altera el sabor ni la calidad del producto. Además, puede prolongar la vida útil de la fruta y ampliar las oportunidades de exportación hacia mercados internacionales exigentes.

Una herramienta sanitaria pensada para el comercio exterior

María Verónica Vogt, doctora en Ciencias Biológicas y jefa del Departamento de Procesos por Radiación de la Gerencia de Aplicaciones y Tecnología de las Radiaciones de la CNEA, explicó el objetivo del encuentro.

“Estamos realizando una jornada de introducción a la tecnología de radiación como tratamiento fitosanitario, cómo permite el control de los insectos que son plaga, cómo puede ser aplicado irradiación para el tratamiento de frutos y, de esta manera, favorecer todo lo que es el comercio internacional de estas frutas”, señaló.

El foco, entonces, no está solo en la sanidad del producto, sino en lo que esa sanidad habilita: que la fruta pueda cruzar fronteras cumpliendo los requisitos de los compradores más estrictos.

Inspectores del Senasa de todo el país viajaron al Centro Atómico Ezeiza para capacitarse en el uso de la irradiación como tratamiento fitosanitario.

Los inspectores, primeros en conocer la técnica

La jornada estuvo dirigida a quienes controlan la sanidad de la producción en el terreno. Los participantes recorrieron los aspectos técnicos y regulatorios de la irradiación y presenciaron un ensayo experimental en la Planta de Irradiación Semi Industrial (PISI), ubicada en el mismo centro atómico.

Vogt detalló que se trató de “inspectores y profesionales del servicio sanitario nacional” que llegaron “desde distintos lugares del país para aprender cómo esta tecnología puede ser aplicada para el control de plagas sanitarias en frutas frescas”.

El paso siguiente: llegar a más mercados

Desde la CNEA plantean la capacitación como parte de un trabajo de más largo plazo junto al Senasa para que la irradiación pase del ensayo a la aplicación. “Seguimos trabajando para que los alimentos argentinos lleguen a más mercados”, sostuvo el organismo.

¿Qué es la PISI?

La Planta de Irradiación Semi Industrial (PISI) de la CNEA es una instalación pionera en el país dedicada a la aplicación industrial de radiación gamma para la esterilización, descontaminación y optimización de productos. En funcionamiento desde 1970 en el Centro Atómico Ezeiza, fue la primera planta de su tipo en la Argentina y continúa siendo un referente tecnológico nacional.

Opera con fuentes de cobalto-60 de producción nacional, con una actividad nominal de 1.000.000 de curies, lo que le permite ofrecer servicios de irradiación a escala preindustrial e industrial bajo estrictos estándares de calidad y seguridad.

La irradiación gamma es una técnica física, segura y altamente controlada que permite esterilizar instrumental médico, productos sanitarios (sin elevar la temperatura ni dejar residuos químicos), reduce o elimina microorganismos en alimentos, prolonga la vida útil comercial, mejorando condiciones de almacenamiento y distribución, y permite tratar productos ya envasados, minimizando riesgos de recontaminación.

FUENTE: CNEA