Fuentes de Cancillería aseguraron a +P que "se está estudiando el tema y en la medida que avancemos se comunicará todo en forma oficial". Es decir, están intentando sacar alguna conclusión de las amenazas de los aranceles del presidente Trump y el impacto que puedan tener sobre las exportaciones argentinas de alimentos. Pero, por ahora, no hay nada claro.
Por su parte, el presidente de la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), José Carbonell, en dialogo con Clarín destacó que Estados Unidos es un socio fundamental para la industria limonera. Desde la reapertura del mercado en 2017, las exportaciones han crecido constantemente, alcanzando en 2024 unas 95.000 toneladas de limón fresco, lo que representa el 48% del total exportado. Además, el país norteamericano compró el año pasado 35.000 toneladas de jugo de limón, equivalente a un tercio de la producción argentina, y 4.500 toneladas de aceite esencial de limón, utilizado en la industria de bebidas cola, lo que representa el 43% del total exportado. Si bien recientemente Argentina y Estados Unidos firmaron un acuerdo para la no aplicación de aranceles sobre el jugo de limón y la fruta fresca, la preocupación se mantiene para el aceite esencial, que sí está sujeto a impuestos.
Desde la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI), su titular, Nicolás Sánchez aseguró que, "entiendo que no nos va a afectar" la aplicación aranceles para las frutas de la Patagonia que llegan al mercado de los Estado Unidos. Lo mismo remarcaron desde la industria juguera.
La vitivinicultura y carne en alerta
El sector vitivinícola también podría verse afectado por las nuevas tarifas. Estados Unidos es el principal destino del vino argentino, con una participación del 23% en volumen y del 27% en facturación, que en 2024 alcanzó los 178 millones de dólares. "Estamos a la expectativa de lo que podría pasar", aseguró una fuente del sector al medio Clarín. Actualmente, Argentina paga aranceles de 0,19 dólares por litro de vino exportado a EE.UU., mientras que competidores como Chile y Australia, con acuerdos de libre comercio, acceden sin aranceles. Un incremento en estos impuestos impactaría sobre todo en los vinos más económicos, ya que el arancel se aplica por volumen y no por precio.
La carne bovina también podría verse impactada. Argentina tiene una cuota de exportación de 20.000 toneladas de carne deshuesada, fresca, enfriada o congelada, que generó en 2024 ingresos por 125 millones de dólares. No obstante, este volumen es marginal en comparación con el total exportado por el país, que en 2024 superó las 900.000 toneladas por más de 3.000 millones de dólares. Desde la Patagonia un volumen marginal se exporta hacia ese destino.
Un futuro incierto
Con la fecha del 2 de abril marcada en el calendario, los sectores agroindustriales argentinos siguen con atención el impacto de las nuevas medidas. Mientras algunos temen un freno en sus exportaciones, otros ven una posibilidad de recuperación. La clave estará en la capacidad de Argentina para negociar y adaptarse a este nuevo escenario global. No se descarta en los próximos días un llamado de 'Presidente a Presidente' para destrabar estas medidas que, por ahora, generan mucha preocupación entre los sectores de la exportación.