Los antioxidantes retardan el proceso de oxidación de productos ricos en lípidos, como mayonesas, margarinas, cremas hidratantes y afines. Los que se emplean actualmente en la producción industrial son en buena medida sintéticos, y los daños que provocan a la salud como resultado del consumo continuo de este tipo de antioxidantes son objeto de estudios científicos. Algunos de estos productos, como la TBHQ (terc-butil-hidroquinona), han sido prohibidos en varios países, pero aún se emplean en otros.
“Tan efectivo como la TBHQ”
Para poner a prueba la eficacia de las micropartículas, las investigadoras elaboraron una emulsión a base de aceite, emulsionante y agua –similar a la que se encuentra presente en diversos productos, incluidas las mayonesas, las salsas de ensalada y los cosméticos– y separaron las muestras en tres grupos: el primero tenía TBHQ como aditivo, el segundo contenía las micropartículas de acerola y el tercero (el grupo de control) sin ningún aditivo. “Agregamos la concentración permitida por las normas vigentes en Brasil del antioxidante sintético y diversas concentraciones del polvo de acerola microencapsulada. Y observamos que este último fue tan efectivo como la TBHQ en la misma concentración”, dijo Ferraz Teixeira.
Asimismo explicó que el ensayo en el sistema modelo (agua en aceite) resulta ideal para explorar las posibilidades de aplicación del producto y para descubrir en qué concentración es efectivo el polvo de acerola. “Ya existen antioxidantes naturales producidos comercialmente. Pero de nada sirve tener un producto de origen natural encapsulado que requiere la aplicación de una gran cantidad para ser eficaz, pues su costo suele ser impeditivo. El antioxidante tampoco puede alterar la apariencia, el color o el aroma del producto final. En este trabajo se efectuó el análisis del aroma con catadores y no hubo diferencia entre las muestras con antioxidante sintético y con el producto a base de acerola desde el punto de vista sensorial.”
En la publicación la investigadora fue enfática al reafirmar que la eficacia de la acerola es similar a la de los antioxidantes sintéticos. “Fue el primer producto entre todos los que pusimos a prueba en laboratorio que tuvo el mismo rendimiento. Utilizamos TBHQ como referencia por tratarse de una sustancia sumamente eficiente. Pero en Francia, en Japón y en Estados Unidos ese antioxidante sintético prácticamente no se usa más. Por eso el hecho de hallar una alternativa natural tan eficaz y tan fácil de aplicar constituye todo un logro”.
Fuente: Hortoinfo