Hoy tienen una docena de campos que suman miles de hectáreas entre Buenos Aires, San Luis y La Pampa. A días de que comience la Exposición de Primavera de Angus en la bonaerense Cañuelas, donde se exhibirán cerca de 300 animales de pedigree y se rematarán más de 60.000 cabezas, Derito conversó con +P sobre cómo ve la actividad.
-Muchos ganaderos dicen que no recuerdan un momento mejor que el actual para la ganadería bovina, ¿comparte esta opinión?
-Es cierto, hace mucho tiempo que no tenemos los precios actuales, pero hay distintas situaciones. El proceso ganadero se puede dividir en la cría, la recría y la terminación. Un “ciclo completo” tiene los tres eslabones, pero muchas producciones tienen solo cría, o una recría de ternero de invernada comprado, o un feedlot, que compra el animal y lo engorda con granos. El que está muy bien es el criador, el que vende el ternero, porque tiene un buen precio. El que hace invernada de compra y el feedlot están apretados, porque están pagando un ternero caro, porque hay poco. Y en la industria frigorífica está habiendo alguna depuración, algunos que no están pudiendo seguir, y algunos grandes o que tienen hacienda propia que se están fortaleciendo. A veces la gente tiene la idea de que en la producción agropecuaria es todo lo mismo, pero no: son todas empresas distintas, con escalas distintas y con procesos distintos.
-¿Y cómo ve que pueda evolucionar esta situación?
-En realidad, no es malo, porque al criador tener rentabilidad le facilita retener vientres. Si bien esto hace subir más el precio del ternero porque los períodos de retención son largos, es importante que crezca el rodeo de madres, para tener más producción de carne.
El marmoleo del novillo Angus le aporta el sabor y la jugosidad más buscados.
-En los números, la retención parece notarse en la menor cantidad de bovinos que van a faena y en la menor proporción de hembras, ¿cómo se ve en el campo?
-En los campos mixtos (con agricultura y ganadería), muchos de los lotes donde el criador tenía una agricultura de rindes bajos o medios, que igual era más rentable que poner vacas, hicieron las cuentas y están volviendo a la ganadería, en la medida en que se pueda retener hembras. Lo otro que pasa es que el que hacía un maíz para vender grano y tiene la capacidad de hacer silo, con maquinaria, no ya para que sea una reserva, sino parte de la alimentación del rodeo, prefiere transformarlo en carne: sacar el maíz caminando en cuatro patas, como se dice en el campo, en vez vender los granos. Estos precios también permiten que le metamos más kilos al animal. Y desde el punto de vista del país, ¿qué es más importante? ¿Vender una tonelada de maíz o una de carne? La cadena de la carne genera una cantidad de mano de obra bastante mayor.
-¿Por eso está aumentando mes tras mes el peso medio de los animales que van a faena?
-Claro. Porque conviene: los kilos ganados a pasto son los más baratos, entonces, cuando tenés pasto, alargás el ciclo y aumentás el peso de faena.
-¿Y cómo está el negocio para las cabañas?
-Este año los remates, hasta ahora, están sostenidos, porque precisamente el que compra reproductores es el criador, que es el que hoy económicamente está en mejor condición. Yo insisto mucho en que el valor, la genética de un buen ternero, se paga en un remate de invernada. En los remates televisados, se ve que cuando sale un lote de terneros muy bueno, de buena calidad genética, hace precio máximo. Y cuando vas a un remate en el Mercado Agroganadero (MAG), el novillo de calidad, bien terminado, también se paga bien. Aunque el novillo de exportación no pasa por el MAG, en la venta directa también un lote de Angus bueno, bien definido y bien terminado, siempre tiene un precio más alto. Y eso empieza en la genética: cuando invertiste en buena genética, vas accediendo a mejores precios.
-¿El novillo Angus se paga mejor que sus cruzas?
-Depende de qué cruza. Hay cruzas de razas británicas, como Angus-Hereford, que da el "careta", o Angus-Shorthorn, que dan buenos novillos y se pagan bien. Las cruzas índicas (razas británicas con índicas, como Brahman) se pagan un poco menos. Son animales que se crían mejor en las zonas límite del norte del país, donde hace mucho calor, pero el precio del novillo es un poquito más bajo porque, para los mercados de más alto precio, con esa cruza hay menor calidad de carne, falta marbling (marmoleo, la grasa intramuscular que se ve como líneas finas blancas y que aporta el mayor sabor).
La genética certificada garantiza cortes de calidad superior en el plato.
-¿Y un Angus “puro” contra un mestizo de razas británicas tiene mejor precio?
-El Angus puro definido, de algún origen conocido, sí, son los precios más altos. Tiene que ver con lo que puede ir certificado. De todos modos, Angus puede certificar un novillo careta, 50% Angus y 50% Hereford, dentro de los protocolos internacionales y por el Senasa. Quien administra las certificaciones desde hace mucho tiempo es la American Angus, que define en su protocolo que más del 50% tiene que ser Angus. No admite para certificar más de un 20% de sangre índica, o sea que un Brangus (Brahman con Angus) menos de 3/8 podría certificar como Angus, por ejemplo, una madre Angus con un padre de Brangus 3/8. Pero cuando tenés un Angus negro (en Estados Unidos, la American Angus solo admite el negro, no el colorado) tiene un valor adicional. Y acá está pasando algo similar también cuando aparece un lote de novillos negros muy buenos terminados para frigorífico, de empresas conocidas, valen precio máximo seguro.
-¿Por qué entonces en genética tienen más valor los colorados?
-Porque hay menos. Además el colorado, en las zonas de calor al norte, como Corrientes, dicen que tiene más resistencia al calor. Pero hoy valen más porque hay menos cantidad, y lo están buscando para mezclar en los rodeos, para campos quizás más extremos.
-En el sur también se buscan Angus colorados para mezclar con los Hereford, ¿no?
-Sí, es una cuestión de pelo. Lo cruzás con un Hereford y tenés un careta colorado, que es muy buen novillo, y no cambiaste el pelo.
-¿Los precios de los reproductores subieron respecto del año pasado?
-Medidos en kilos de ternero de destete no, están similares. En los remates están 1.300, 1.500 kilos, según el remate. En kilos de novillo sí, porque el novillo contra el ternero quizás se quedó un poquito más retrasado. En dólares no hice la cuenta, pero en pesos el promedio del año pasado creo que estuvo en $ 5,9 o 6 millones, y este año el promedio de los toros puros controlados (los de producción) debe estar en $ 8,5 millones, o sea, un 30 y pico por ciento más; no mucho más arriba de la inflación. Estoy hablando de lo masivo, que son los toros que van a rodeos comerciales.
-¿Y los puros de pedigree?
-Es muy aleatorio, depende del toro; sacar un promedio es más difícil. En Palermo este año se vendió el 50% de un toro en u$s 200.000. Ahí hay también una expectativa, ese toro va a Palermo el año que viene y puede llegar a ser campeón, pero si da buen semen y vende masivamente, tiene una genética que es muy buscada en colorado y puede vender mucho.
Derito aseguró que la inversión en genética Angus permite lograr mejores precios en el mercado.
-¿Cuánto levanta el precio de un toro que salga campeón en Palermo?
-Primero, es un shock comercial o publicitario para la cabaña que lo gana, que va a vender mejor toda su producción porque ganó un campeonato en Palermo. Después, se empieza a ver lo que produce, porque también hay toros que transmiten masivamente su genética y otros que son más aleatorios. Si es un toro raciador, masifica su progenie, se va viendo después, en las crías, cómo van saliendo, si se parecen, si difieren mucho entre los distintos terneros. Todo depende de lo que produce después, cómo va subiendo el valor del semen o no. Y también cuánto semen produce: hay toros que producen poco y otros que producen muchísimo.
-Y en cantidad de reproductores, ¿se están vendiendo más?
-Casi todas las cabañas están subiendo un poquito el número y se están vendiendo más toros controlados, más toros con marca. Hay mucho toro general, de productores que le compran un ternero al vecino o que crían su propio torito. Pero hoy se está invirtiendo más en genética, en toros más reconocidos: está creciendo la proporción de toros aprobados por la Asociación frente a los toros que no están inspeccionados por nadie, lo que llamamos "bolsa blanca" (como se denomina en el sector la venta de semillas no legalizadas).
-¿Cuánto de este buen momento se debe a la situación internacional de falta de bovinos, y cuánto a las medidas favorables al sector del gobierno de Milei?
-No podría decir proporciones, pero sí la libertad de comercio y la liberación de un montón de restricciones ayuda a trabajar y a sostener el precio. La baja de retenciones es una ayuda importante para un frigorífico que quiere exportar, puede captar la proporción más importante del precio. Y el mercado internacional está traccionando. Dicen que esto se va a sostener por mucho tiempo, porque hay una demanda creciente de carne roja. Apareció todo Oriente, un mercado gigante que no consumía carne roja y empezó a consumirla. Tengo una amiga china que tiene una distribuidora de carne importante en la zona de Cantón, y el año pasado en Anuga (feria comercial de alimentos y bebidas más importante del mundo, celebrada de forma bianual en Colonia, Alemania ) me decía: "A vos te parece, tengo la distribuidora más grande de carne y mis padres nunca comieron carne". Es un dato de lo que es el cambio cultural, ¿no? El Mercosur -sobre todo Brasil, que hace 30 años importaba carne y hoy es el mayor exportador mundial- puede abastecer mucha carne, pero la demanda lo pasa por arriba.
-¿Están creciendo los Angus en Patagonia, un territorio tradicionalmente poblado por Hereford?
-Están con buen crecimiento, era una zona donde Angus no estaba y viene creciendo año tras año. Están apareciendo nuevos rodeos y estamos presentes en todas las exposiciones. En el norte de la Patagonia es donde el crecimiento es más fuerte. Le estamos poniendo foco hace tiempo. De todos modos es la región más chica, tiene una limitación en cuanto a volumen y remates, porque la ganadería bovina en general es chica en la Patagonia.
La certificación de origen Angus permite un sobreprecio en los cortes de exportación.
-¿Prevén que crezca con estos desarrollos de maíz bajo riego, remolacha y demás que se están dando?
-Seguro que sí. No sé cómo juega el tema de la barrera sanitaria, que generaba un precio adicional que cubría los costos más altos que tiene producir en Patagonia respecto de la región pampeana. Si no se mantiene esa diferencia, la posibilidad de producir en Patagonia a costos razonables es más difícil.
-¿La Patagonia es más para el Angus Colorado o se puede ir imponiendo el negro?
-Genéticamente son lo mismo. Es una cuestión, diría, más de gusto de pelo, de estética. En Escocia, un lugar con similitud con la Patagonia, el Angus negro es el más común.
-¿Cómo funciona la certificación de exportaciones de carne Angus?
-La Asociación de Angus certifica para frigoríficos y exportadores. El Angus que va certificado tiene un diferencial de precio en el mercado de destino, que, depende del mercado y del momento. Hoy, en el mercado de Estados Unidos, el Angus certificado tiene un valor adicional y una marca, que es el trabajo que ha desarrollado la American Angus por muchos años. Y por un acuerdo con el USDA, con aprobación del Senasa, se puede entrar a Estados Unidos un producto con la etiqueta Controlled Argentina Angus Beef. Eso nos da una ventaja adicional, y muchos frigoríficos están certificando para Estados Unidos.
-¿Cuánto vienen creciendo en certificación?
-Pensábamos este año duplicar la certificación del año pasado, pero la estamos triplicando. En 2025 certificamos cerca de 9.000 toneladas en todo el año, de las que 4.200 fueron en el primer semestre. Este año, en el primer semestre certificamos 12.700 toneladas, más del triple. Tiene mucho que ver también con las exportaciones a Estados Unidos: es el segundo destino de certificación, después de China. Y China lo mismo, la marca Angus se paga en el mercado chino porque Estados Unidos vendió mucha carne con marca Angus y Australia lo mismo, entonces podemos entrar con un diferencial de precio cuando es Angus certificado.
La raza Angus continúa ganando terreno y adeptos en los campos de la Patagonia.
-Como que Estados Unidos y Australia, que entraron primero, armaron la marca.
-(se ríe) Nos colgamos de ese barrilete. Tenemos excelente relación con ellos. Pero nosotros para diferenciarnos tratamos de destacar algunos atributos, con un Angus que tiene una recría a pasto, más natural, más amigable con los animales.
-¿A qué canales de distribución van esos cortes?
-Al HoReCa (hoteles, restaurantes y caterings), y lo que más predomina son los restaurantes. En las cartas de los restaurantes más importantes de Europa, Estados Unidos o China, siempre vas a encontrar un bife Angus, o un lomo Angus.
-¿Cuál es el precio extra para el consumidor de un corte certificado?
-Para el consumidor no sé, pero en exportación, la tonelada exportada certificada puede estar entre un 5% y un 10% más, en algún momento llegó hasta un 15% para la UE. Es variable, depende de cada negocio.
-¿Y en el mercado interno?
-Hay algunas experiencias de certificaciones para lo que va a restaurantes y hoteles. Pero el argentino tiene una cultura de elegir la carne, cada quien tiene un carnicero que le vende buena carne, y una etiqueta o una marca no tracciona tanto. Están apareciendo ahora nichos, entre los jóvenes, de carne con marca o de ciertas marcas que están desarrollando, pero todavía es muy incipiente. Pienso que por ese lado puede crecer, pero hoy no es significativo y no significa un diferencial de valor.