Brasil, el mayor exportador mundial de carne de pollo, confirmó por primera vez brotes de gripe aviar altamente patógena entre aves silvestres en mayo de 2023, y desde entonces ha registrado focos en la fauna silvestre de al menos siete estados.
Tras ese primer brote, Japón suspendió la compra de aves de corral procedentes del estado de Espírito Santo, donde en ese momento se había detectado un brote en una granja no comercial.
La enfermedad no se transmite por el consumo de carne de ave o huevos, aseguró el Ministerio de Agricultura, señalando que el riesgo de infección humana es bajo y ocurre principalmente entre profesionales que tienen contacto con aves infectadas.
"La población brasileña y mundial puede estar tranquila respecto a la seguridad de los productos inspeccionados, y no existen restricciones para su consumo", afirmó el comunicado.
Según el ministerio, el servicio veterinario brasileño ha sido capacitado y equipado para hacer frente a esta enfermedad desde la primera década de los años 2000.
Las acciones incluyen el monitoreo de aves silvestres, la vigilancia epidemiológica en la avicultura comercial y de subsistencia, así como la capacitación constante de técnicos, detalló la institución.
(Noticia en desarrollo)