“Todo se desarrolla en tres etapas: primero, una visita inicial donde el equipo técnico presenta el programa y conoce a los responsables del comercio; luego, una inspección con un CheckList para evaluar riesgos (alto, moderado o bajo) y brindar asesoramiento personalizado; y finalmente, un informe detallado con sugerencias. Las carnicerías que implementan las mejoras reciben un certificado y un adhesivo distintivo para mostrar en su local”, detalló Bogado.
Eslabón crítico
“La carne pasa por muchos pasos antes de llegar al consumidor, y en cada uno hay que asegurar su inocuidad. Las carnicerías son un eslabón clave, y el Estado tiene el deber de apoyarlas para que ofrezcan productos seguros”, subrayó la profesional.
Más allá de cuidar la salud pública, el programa fomenta la formalidad en el comercio y promueve una cultura de trazabilidad y respeto por las normas.
Desde 2023, el programa llegó a Neuquén Capital, Chos Malal, Piedra del Águila, Rincón de los Sauces, Vista Alegre, Aluminé y Las Lajas, con avances en infraestructura, manejo de la carne y reducción de riesgos. En Senillosa, 16 carnicerías ya siguen estas prácticas; en Neuquén Capital son 46, en Piedra del Águila 13, en Zapala 8, en Aluminé 10, en Rincón de los Sauces 7 y en Las Lajas 5.
Para los consumidores, este distintivo es una señal clara: detrás de cada corte hay un compromiso con la calidad. Si se quiere saber más o sumarse como comercio, es posible consultar en https://cippa.neuquen.gob.ar, donde también se ve la lista de carnicerías adheridas por localidad.