Los precios
Los valores más altos corresponden a las piezas enteras congeladas. El cordero entero congelado cuesta $170.000 por unidad, mientras que el chivito criollo entero congelado se ofrece a $160.000 por unidad. El chivito criollo proviene del norte neuquino y representa la propuesta central de la feria junto con el cordero.
Para quienes prefieren porciones más pequeñas, CORDECC ofrece el chivito fraccionado y envasado al vacío. El formato incluye cuarto delantero, cuarto trasero y costillar, y los tres cortes tienen el mismo valor: $20.500 el kilo. Esta presentación constituye una alternativa práctica, porque entrega porciones listas para conservar y cocinar cuando el consumidor lo decida.
La oferta incluye además los tradicionales escabeches artesanales, elaborados con materias primas de la región. El escabeche artesanal de chivo y el escabeche artesanal de ajo cuestan $20.000 el frasco cada uno. Ambos se producen en la Planta de Alimentos El Alamito, un proceso que suma valor a la producción primaria del norte neuquino.
Los valores de la feria acompañan un producto con respaldo institucional. El Chivito Criollo del Norte Neuquino es el primer alimento argentino en obtener la Denominación de Origen, un reconocimiento que protege y distingue un producto ligado a un territorio, a una forma de producción y a una tradición que se transmite de generación en generación: la trashumancia. Por eso, el consumidor adquiere un alimento regional de alto valor por su calidad, pero también por su origen, su identidad y su trazabilidad.
Un canal directo entre crianceros y consumidores
Para CORDECC, la presencia en el Mercado Concentrador abre una oportunidad de contacto directo entre los compradores y el trabajo de los crianceros del norte de la provincia. El mercado, además, funciona como uno de los principales polos agroalimentarios de la región y registra una importante circulación de consumidores, un dato clave para la comercialización de productos de este tipo.
La articulación entre CORDECC y el Mercado Concentrador beneficia tanto a los productores y crianceros del interior neuquino como a los consumidores de Neuquén y sus alrededores. Por un lado, visibiliza la producción regional, fortalece los circuitos de comercialización y amplía los canales para que los productos lleguen directamente a quienes los consumen. Por otro lado, facilita el acceso a alimentos de excelencia elaborados en el interior de la provincia.
FUENTE: Secretaría de Producción con aportes de Redacción +P.