El dirigente explicó que la totalidad del personal se encuentra afectada por la falta de pagos, aunque la tensión se agravó con un grupo reducido —unos diez u once empleados— que decidió emprender reclamos de manera independiente y con métodos que incluyen bloqueos y hechos de violencia.
“El sábado pasado un camión tuvo que irse vacío porque no dejaron sacar la menudencia. Algunos clientes que quisieron retirar medias reses fueron amenazados con cuchillos. La mayoría de los trabajadores busca resolverlo por las vías legales, pero este grupo minoritario adoptó una metodología que no compartimos”, señaló Barayazarra.
Desde el sindicato sostienen que los conflictos internos y las acciones directas sólo empeoran el panorama económico de la empresa. “El malestar es lógico y entendible, pero hay que hacerlo por la vía legal. Si se impide el movimiento de mercadería, se compromete la posibilidad de que el frigorífico genere ingresos y se agravan los atrasos salariales”, añadió el referente gremial.
Una crisis estructural que lleva más de cinco años
El caso Viñuela no es nuevo. La planta viene arrastrando problemas financieros desde hace más de cinco años, con reiterados incumplimientos en el pago de sueldos, cargas sociales y aportes previsionales. Según el sindicato, la empresa carece de capital de trabajo y los intentos de reflotarla con nuevos inversores “nunca alcanzaron para estabilizar la operatoria”.
“Cada vez que aparece un interesado, invierte una suma, pero no alcanza para sostener el funcionamiento. No hay poder adquisitivo ni flujo de fondos, se vive con atrasos constantes, y así no se puede seguir”, advirtió Barayazarra.
carne figorífico viñuela
Los trabajadores están tomando medidas cada vez más agresivas, que incluyen hasta el bloqueo sobre la salida de carne del establecimiento.
En el contexto actual, la situación se ve agravada por la caída del consumo interno de carne vacuna, que según datos del mercado descendió más de un 10% interanual, y por el aumento de los costos operativos asociados a energía, transporte y materia prima. Esto reduce aún más las posibilidades de que un inversor se interese en asumir el pasivo del frigorífico, que además debe hacer frente a obligaciones laborales y fiscales acumuladas.
Alternativas sin éxito y un futuro incierto
Desde el sindicato se había planteado en su momento la posibilidad de conformar una cooperativa de trabajo que gestionara la planta junto a un socio privado, pero la idea no prosperó por falta de recursos. “Hacer funcionar un frigorífico requiere capital para comprar hacienda, mantener la cadena de frío y sostener el proceso de faena. Sin una inyección de dinero significativa, es inviable”, explicó el dirigente.
En tanto, los 55 trabajadores permanecen sin cobrar y sin definiciones sobre la continuidad laboral. El Ministerio de Trabajo busca reactivar la mesa de negociación, pero no hay señales de una solución inmediata.
El frigorífico Viñuela fue durante años un actor relevante en la cadena cárnica del sur bonaerense, pero hoy representa un caso emblemático de estrangulamiento financiero y crisis del modelo productivo, en un contexto donde la rentabilidad del sector se ve comprometida por el consumo retraído, los costos crecientes y la falta de crédito.
Mientras el conflicto avanza y las deudas se acumulan, el futuro de la empresa —y el sustento de 55 familias— depende de que surja un salvataje económico que, por ahora, parece poco probable.
Fuente: LU2 Radio Bahía Blanca con aportes de la redacción +P.