De una oficina con una secretaria a las estancias de Santa Cruz: el ascenso de Elsztain

Era una oficina con una secretaria. Hoy su dueño controla Cresud y 100.911 hectáreas ovinas en Santa Cruz. ¿Cómo llegó?

Elsztain en Patagonia: El campo 8 de Julio, en Puerto Deseado, suma 90.000 hectáreas, y Estancia Carmen, 10.911. 

En los años ochenta, IRSA era apenas una oficina con una secretaria. La había fundado en 1943 el abuelo polaco de Eduardo Elsztain. El despegue llegó en 1991, cuando el empresario tomó el control y reestructuró la firma hasta convertirla en el corazón de un grupo con bienes raíces, finanzas y producción agropecuaria.

La primera apuesta fue inmobiliaria: primero el alquiler de oficinas y después los 15 centros comerciales que IRSA posee hoy. Entre 1997 y 1999 la compañía se volcó a la hotelería y compró el Llao Llao, en Bariloche. Antes del fin del siglo se asoció al Estado en el Banco Hipotecario. IRSA declara unos 800 empleados y un valor de mercado cercano a US$ 1.200 millones.

Tierra, ladrillos y cemento

La lógica detrás de esa escalera la contó el propio Elsztain a Bloomberg Línea en 2023. Tras la crisis de 2002 concluyó que la mejor defensa contra la iliquidez son los activos reales. Un rabino le aconsejó alejarse de lo especulativo, y George Soros le dio US$ 10 millones para invertir en inmuebles argentinos. En 1992 empezó a comprar acciones de Cresud y en 1994 tomó el 51% por US$ 11,2 millones, según una historia corporativa de la empresa. En 1995 llegó más capital: US$ 61,8 millones del grupo de Soros, US$ 64 millones de una oferta pública y otros US$ 26,2 millones seis meses después.

Con ese impulso, Cresud se transformó en una agropecuaria regional. Según un informe especial del diario El País, posee unas 800.000 hectáreas distribuidas en Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay. En su último ejercicio, cerrado a mediados de 2024, produjo más de 700.000 toneladas de granos (soja, trigo, maíz y girasol) y más de 9.000 toneladas de carne vacuna. La lana no aparece en ese resumen, y ahí está el dato curioso: el negocio patagónico de Cresud es otra cosa.

2007: el salto hacia el sur

En mayo de 2007, aparece Patagonia en la historia cuando Cresud adquirió la Estancia Ocho de Julio, en Santa Cruz. Las memorias de la empresa fijan la compra el 15 de mayo, y medios nacionales cuentan que la compañía avanzaba por la cadena productiva: tras la leche y la carne vacuna, sumaba la lana. El campo tenía 90.000 hectáreas, 15.000 ovinos y una pingüinera, y costó US$ 2,4 millones.

Ese mismo año, Cresud compró el frigorífico Carnes Pampeanas, en La Pampa, junto a Tyson Foods y Cactus Feeders. La estrategia buscaba cerrar el circuito de la ganadería, desde el campo hasta la góndola.

Y así llegamos al 5 de septiembre de 2008, Cresud compró Estancia Carmen, de 10.911 hectáreas, lindera con 8 de Julio. Ambas suman las 100.911 hectáreas que figuran en el portfolio oficial, con 85.000 productivas y una sola actividad: lanar. Las memorias destacan además 20 kilómetros de costa con potencial turístico.

Ese año, Cresud también compró 12.166 hectáreas en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, por US$ 28,9 millones. A partir de entonces, la expansión regional absorbió las compras que antes iban a la tierra argentina.

Lo que cambió después

Con los años, la cartera se acomodó. En febrero de 2021, Cresud vendió Carnes Pampeanas por US$ 10 millones, con una ganancia contable de unos ARS 620 millones. El campo ovino de Santa Cruz siguió en el portfolio.

El contexto económico no fue sencillo. Según El País, el resultado neto de Cresud en el ejercicio cerrado a mediados de 2024 fue una ganancia de 104.729 millones de pesos, menos de la mitad de los 279.709 millones del período anterior, aunque entre ambos balances hubo una inflación interanual del 270%.

Frente a ese escenario, la decisión estratégica de Elsztain fue reforzar la minería. A través de Austral Gold ya tenía presencia en oro y plata. Con dos inversiones, en abril de 2024 y en enero de 2025, por un total cercano a US$ 10 millones, adquirió la mayoría de la australiana Challenger Gold, encargada de la mina de Hualilán, en San Juan. En esa provincia el grupo desarrolla además el proyecto Casposo. El oro, que en 2024 subió 29,49% hasta US$ 2.787 la onza, y los beneficios del RIGI acompañan la jugada.

La Patagonia, en ese mapa, ocupa un lugar modesto pero estable: 100.911 hectáreas de ovejas, nacidas de una compra de US$ 2,4 millones en mayo de 2007.

FUENTE: Cresud, El País, Bloomberg Línea con aportes de Redacción +P.