La participación argentina en esta prestigiosa feria ganadera británica no es casual. Se trata de uno de los encuentros más relevantes del calendario rural del Reino Unido, donde se exhiben razas autóctonas, raras y de elite, en un entorno que reúne a criadores, asociaciones, instituciones académicas y consumidores. Es, en definitiva, una vidriera global para mostrar el avance y la calidad del biotipo Hampshire Down desarrollado en el país.
Durante su visita, Laborde se reunirá con entidades del sector ovino británico para compartir el trabajo que la Asociación viene realizando en torno al mejoramiento genético, la profesionalización de los sistemas productivos y la promoción del biotipo argentino de Hampshire Down. Según trascendió, hay un creciente interés por parte de criadores del Reino Unido en conocer e incorporar genética ovina argentina, lo que abre una nueva etapa de exportaciones para el sector.
“El Hampshire Down argentino está liderando un cambio en la forma de producir y consumir carne ovina en el país”, afirmaron desde la Asociación. Gracias a una estrategia que articula genética de alta performance, eficiencia productiva y acciones de comunicación, la entidad busca posicionar a la carne de cordero como una opción cotidiana, nutritiva y sustentable, tanto en el mercado interno como en el plano internacional.
El Mundial de Hampshire Down 2026 se perfila como una plataforma clave para potenciar el desarrollo de la raza en Argentina, fomentar la innovación genética, y consolidar alianzas comerciales duraderas. Por eso, el anuncio en Gran Bretaña será mucho más que una formalidad: será el punto de partida de un ambicioso proyecto que une tradición, ciencia y mercado.
La Asociación también ha impulsado campañas educativas y acciones de promoción para reforzar el valor simbólico y económico del Hampshire Down como raza cárnica de excelencia. En los últimos años, su presencia se ha expandido a diversas regiones del país, convirtiéndose en la raza ovina con mayor crecimiento y proyección.
“El desafío es grande, pero las oportunidades lo son aún más”, aseguran desde la entidad, que ya trabaja en la organización del Mundial de 2026 con una mirada integradora, federal y con fuerte participación del sector privado y público.
Con esta designación, Argentina no solo será el centro de la atención ovina mundial en 2026, sino que también reafirma su capacidad para liderar en innovación genética y calidad productiva. El Hampshire Down argentino se prepara para mostrar su mejor versión al mundo.