El incremento de precios ha sido muy importante, pero también hay que señalar que la disparidad de las cotizaciones es cada vez más amplia. El consumidor pierde noción de lo que verdaderamente valen las cosas y llega un punto en que no sabe diferenciar que es lo caro y que es lo barato en una góndola. El límite para adquirir un producto lo pone el bolsillo, el poder de compra -cada vez menor- que puede llegar a tener una familia.
Es así que en la última semana de agosto los precios del kilo de asado en las grande superficies (supermercados e hipermercados de nuestra región) se lo podía ubicar entre los 4.500 pesos y 4.800 pesos, mientras que los comercios de cercanía (carnicerías de barrio) estos valores se encontraban entre los 4.800 pesos y 5.200 pesos. Incluso en algunas localidades se llegó a pagar por una pieza de asado ventanita (por lo general son piezas de alta calidad) hasta 6.680 peso por kilo.
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Los precios del asado de calidad llegaron a perforar los precios de los 6.000 pesos en algunas carnicerías.
Cabe destacar que el asado ventanita es un corte que proviene de la parte central del costillar, abarcando las cinco costillas centrales del animal, de unos 25 cm de largo aproximadamente, con las que se obtienen las mejores tiras de asado.
A partir de la segunda semana de agosto los precios de la carne se dispararon con fuerza y el asado no quedó fuera de este escenario. Cuando se analiza la evolución de las cotizaciones promedio en este último tiempo, claramente se observa que los precios promedio del asado en la región del Valle se estabilizaron en el período mayo-julio de este año, para después pegar un importante salto promedio en agosto, del orden del 18% respecto del mes anterior y del 150% en términos interanuales, un índice superior al registrado por la inflación para este mismo período.
Sin embargo, y pese a este importante salto, la relación entre el precio promedio del asado en la región del Valle respecto de las góndolas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se encuentra en franco retroceso.
El gráfico adjunto muestra como, después de mayo de este año, el índice cae en forma sistemática. Esto quiere decir que los precios promedios del asado en CABA y Gran Buenos Aires mostraron una tasa de crecimiento superior a la registrada en los mercados de los Valles de Río Negro y Neuquén.
La suba de precios registrada en los cortes de carne -inclusive el asado- en los mercados del Alto Valle durante la última semana de agosto tenderá a estabilizarse -inclusive a bajar- a partir de los próximos días, tal cual se está observando en los distintos mercados del país.
Los consumidores de CABA y Gran Buenos Aires no convalidaron toda la suba de la carne vacuna y bajaron este fin de semana 10% algunos precios. Según carniceros consultados en estos dos distritos, luego de que se registraran alzas superiores al 40% en agosto, los precios se acomodaron un 10% a la baja a partir de este fin de semana. Este mismo escenario se espera que pueda ocurrir en la región a partir de hoy, lunes.
“La media es res la están bajando en 2.250 pesos el kilo, valores similares a los de la semana anterior. Pero ya nos anticiparon que la próxima semana puede que bajen hasta el piso de los 2.000 pesos por kilo”, confió un carnicero de la ciudad de Cipolletti el sábado por la mañana. De ahí que todas las miradas están puestas en este inicio de semana y los precios que presentarán las góndolas de nuestra región.