La tendencia negativa también se consolida al analizar el desempeño acumulado de los primeros cinco meses de 2026. Entre enero y mayo se industrializaron poco más de 17.900 cabezas vacunas, volumen que refleja una disminución interanual cercana al 24%. Asimismo, el nivel de actividad se ubica un 9% por debajo del promedio registrado para el mismo período durante las campañas comprendidas entre 2021 y 2025.
Las estadísticas históricas muestran que la provincia atraviesa un proceso de corrección luego del fuerte crecimiento observado el año pasado. Tomando como referencia el acumulado de enero a mayo de cada temporada, el máximo nivel de faena se alcanzó en 2025, cuando se industrializaron algo más de 23.400 cabezas. En contraste, el piso de los últimos años se registró en 2024, con apenas 16.400 animales faenados durante los primeros cinco meses.
Río Negro mantiene mejores indicadores
La situación de Río Negro presenta características diferentes. Si bien la provincia también registró una caída durante mayo, la magnitud fue considerablemente menor que la observada en Neuquén. Según los datos oficiales, durante el mes pasado se faenaron poco más de 12.100 cabezas, lo que representa una baja del 7% respecto de mayo de 2025.
Sin embargo, al evaluar el comportamiento acumulado del año, Río Negro logra mantener una evolución relativamente estable. Entre enero y mayo de 2026 se faenaron más de 64.200 vacunos, volumen que supera en aproximadamente un 1% al registrado durante el mismo período del año pasado.
A pesar de este leve crecimiento interanual, el desempeño provincial todavía se encuentra por debajo de los niveles históricos recientes. El volumen acumulado de faena resulta un 5% inferior al promedio de las últimas cinco campañas, lo que evidencia que la recuperación aún no alcanza los valores más elevados observados en la serie.
Las estadísticas permiten además ubicar el actual nivel de actividad dentro de una perspectiva de largo plazo. El acumulado de los primeros cinco meses de 2026 constituye el tercer valor más bajo de la última década para Río Negro. El máximo se registró en la campaña 2024, cuando se industrializaron más de 72.600 cabezas, mientras que el mínimo correspondió a la temporada 2019, con aproximadamente 62.600 animales faenados.
Un escenario dispar frente a la tendencia nacional
Más allá de las diferencias entre ambas provincias, los datos permiten observar comportamientos divergentes respecto de la tendencia nacional. Río Negro muestra una evolución relativamente favorable frente al promedio del país, donde la actividad de faena bovina viene reflejando una trayectoria descendente durante los últimos meses.
Neuquén, por el contrario, se encuentra más alineada con el escenario nacional. La fuerte reducción observada tanto en mayo como en el acumulado anual refleja un mercado más debilitado, afectado por una menor oferta de hacienda y por las condiciones que atraviesa la cadena cárnica en distintos puntos del país.
De cara a los próximos meses, el comportamiento de la faena será un indicador clave para medir la dinámica de la producción ganadera regional. Mientras Río Negro parece sostener cierto equilibrio en sus niveles de actividad, Neuquén enfrenta el desafío de revertir la caída registrada durante el primer tramo del año y recuperar parte del terreno perdido respecto de los elevados niveles alcanzados durante la campaña pasada.
FUENTE: SAGyP con aportes de Redacción +P.