El crecimiento no solo se reflejó en el valor de las exportaciones, sino también en el volumen comercializado. Según los datos oficiales, durante los primeros diez meses de la actual zafra se exportaron 31.825 toneladas de lana, lo que significa un aumento del 23,5% en comparación con la campaña 2024/25.
Un sector que recupera protagonismo
Desde la cartera agropecuaria destacaron que estos resultados evidencian una evolución positiva y sostenida del sector. “Los indicadores de exportación de lana correspondientes a la zafra 2025/2026 reflejan una evolución positiva y sostenida del sector, consolidando la recuperación y el fortalecimiento de la cadena lanera argentina en los mercados internacionales”, señalaron desde la SAGYP.
La mejora de los indicadores confirma que la actividad ovina atraviesa una etapa de recuperación luego de varios años marcados por fluctuaciones de precios internacionales, dificultades climáticas y cambios en la demanda global. El crecimiento de las ventas externas aparece como una señal alentadora para productores, acopiadores, industrias procesadoras y exportadores.
Además, la evolución positiva de la cadena tiene un impacto directo sobre las economías regionales, especialmente en la Patagonia, donde se concentra buena parte del stock ovino nacional y donde la producción de lana constituye una actividad económica fundamental para numerosas localidades.
China gana peso en el mercado lanero
Uno de los aspectos más relevantes que deja este ciclo es el creciente protagonismo de China como destino de la producción argentina. El gigante asiático incrementó significativamente su participación dentro del comercio lanero nacional, pasando de representar el 23% del valor exportado al 33% en apenas un año. Este avance confirma una transformación en el mapa de los mercados internacionales y posiciona a China como uno de los principales motores de la demanda para la lana argentina.
El fenómeno responde, en parte, a una mayor necesidad de abastecimiento por parte de la industria textil china, que continúa siendo una de las más importantes del mundo. Además, el escenario internacional favoreció la inserción de la producción argentina debido a una reducción de la oferta proveniente de otros países competidores.
La consolidación del mercado chino representa una oportunidad estratégica para el sector, que encuentra en ese país un comprador de gran escala capaz de sostener una demanda creciente y diversificada.
Abril marcó un salto excepcional
La Secretaría de Agricultura remarcó que el mes de abril fue particularmente significativo para el desempeño exportador del sector. Durante ese período, los envíos registraron un crecimiento interanual del 70%, un dato que refleja el renovado dinamismo comercial que atraviesa la actividad.
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La demanda asiática y la caída de la producción australiana potenciaron las ventas externas de lana argentina, que rozaron los U$S 150 millones.
La explicación de este fuerte incremento se encuentra, principalmente, en la menor producción registrada en Australia, uno de los mayores productores y exportadores de lana del mundo. Las dificultades productivas en ese país generaron oportunidades para otros proveedores internacionales, entre ellos Argentina, que logró ampliar su participación en los mercados globales y responder a una demanda creciente.
Este escenario permitió que los exportadores argentinos aprovecharan mejores condiciones comerciales y fortalecieran su presencia en destinos que buscaban alternativas para garantizar el abastecimiento de materia prima.
Perspectivas positivas para el cierre de la zafra
Para las provincias patagónicas, donde se concentra gran parte de la producción ovina nacional, estos resultados representan una noticia especialmente positiva. La mejora en las exportaciones fortalece la actividad económica regional, genera mayores ingresos para los productores y contribuye a sostener el empleo vinculado a la cadena de valor de la lana.
El desempeño de la zafra 2025/26 también refleja el potencial que tiene la producción ovina argentina para posicionarse en nichos de mercado de alto valor agregado. La calidad de la fibra producida en el país, especialmente la lana fina y superfina de origen patagónico, continúa siendo reconocida por compradores internacionales que buscan materia prima de excelencia para la industria textil.
Con dos meses aún por delante para el cierre definitivo de la campaña, las perspectivas son alentadoras. Si la tendencia observada hasta abril se mantiene, el sector podría finalizar la zafra con nuevos récords de exportación y consolidar un proceso de recuperación que comenzó a evidenciarse en los últimos años.
Así, mientras otras cadenas agroindustriales celebran marcas históricas en ventas externas, la lana argentina reafirma su protagonismo dentro de las economías regionales y demuestra que sigue siendo un producto con fuerte demanda internacional. El impulso de China, sumado a un contexto global favorable, permite proyectar un horizonte de crecimiento para una actividad estratégica que busca recuperar el lugar destacado que históricamente ocupó en el comercio exterior del país.
FUENTE: SAGYP con aportes de Redacción +P.