Un crecimiento sostenido en volumen y valor
Además del incremento en los volúmenes, se observa una mejora en la composición de los productos importados. Del total adquirido por Argentina en los primeros cinco meses del año, el 7% correspondió a carne enfriada, un producto de mayor valor agregado y precio comercial, mientras que en igual período del año pasado esa participación había sido del 4%. Este dato sugiere una creciente demanda de cortes de mayor calidad o una diversificación en las compras realizadas por los operadores argentinos.
El avance de las importaciones también quedó reflejado en los valores económicos involucrados. Entre enero y mayo de este año, las compras argentinas de carne bovina brasileña alcanzaron los 44,7 millones de dólares, más del doble de los 19,1 millones de dólares registrados durante el mismo período de 2025. El aumento en la facturación no solo responde al crecimiento de los volúmenes importados, sino también a una mejora en los precios promedio pagados por la mercadería.
En efecto, el valor medio de importación experimentó una suba interanual del 15%. Mientras que durante los primeros cinco meses de 2025 el precio promedio se ubicaba en 3.775 dólares por tonelada, en 2026 ascendió a 4.326 dólares por tonelada. Este incremento indica que, además de importar mayores cantidades, Argentina está adquiriendo productos con una valorización superior o enfrentando un contexto internacional de precios más elevados.
Qué explica el avance de la carne brasileña
La evolución de estos números se produce en un contexto de creciente integración comercial dentro del Mercosur, donde Brasil se consolida como uno de los principales proveedores de alimentos para el mercado argentino. Si bien Argentina es históricamente reconocida como uno de los mayores productores y exportadores mundiales de carne vacuna, las importaciones desde Brasil han ganado terreno en determinados segmentos del mercado, especialmente para abastecer industrias procesadoras, cadenas comerciales y nichos específicos de consumo.
carne frigorífico
Aunque representan una porción menor del consumo interno, las compras de carne brasileña crecieron más de 100% en lo que va de 2026 y marcan un cambio en la dinámica comercial del Mercosur.
Si bien el crecimiento de las importaciones de carne bovina desde Brasil genera preocupación en algunos sectores de la cadena ganadera argentina, su incidencia sobre el mercado interno aún resulta relativamente acotada cuando se analiza en términos de volumen. Durante los primeros cinco meses del año, la producción nacional de carne vacuna se ubicó en poco más de 1,1 millones de toneladas. Descontando los embarques destinados a exportación, más de 750.000 toneladas quedaron disponibles para abastecer el consumo doméstico. En ese contexto, las poco más de 10.000 toneladas de carne importada que ingresaron desde Brasil representan apenas alrededor del 1% del volumen comercializado en el mercado interno. Sin embargo, más allá de su participación porcentual, estos ingresos pueden tener efectos puntuales sobre determinados segmentos de consumo y sobre la formación de precios, especialmente en categorías de productos donde la oferta brasileña compite de manera directa con la producción local.
Analistas del sector consideran que factores como las diferencias de precios relativos, la disponibilidad de oferta en cada país y las condiciones cambiarias pueden explicar parte de este crecimiento. Asimismo, el aumento de la participación de carne enfriada muestra una evolución en las preferencias comerciales y en las estrategias de abastecimiento de los importadores argentinos.
Perspectivas para el resto del año
El récord alcanzado en mayo marca un nuevo hito en el intercambio cárnico entre ambos países y plantea interrogantes sobre la evolución futura de las importaciones durante el resto del año. De mantenerse el ritmo observado en los primeros cinco meses, 2026 podría cerrar con un volumen récord de carne bovina brasileña ingresada a Argentina, consolidando una tendencia que viene acelerándose de manera significativa respecto de los niveles registrados en años anteriores.
Los datos de la Secex muestran así un escenario de fuerte expansión del comercio bilateral de carne vacuna, con incrementos simultáneos en volumen, valor y precio promedio, configurando uno de los movimientos más destacados del sector agroalimentario regional en lo que va del año.
FUENTE: SECEX, Rosgan y aportes de Redacción +P.