En el primer cuatrimestre de este año, se faenaron 2,56 millones de cabezas de porcinos, alcanzando una producción cercana a 240.000 toneladas de carne; esto se ubica un 7% por encima del mismo período de 2022 y marca un máximo histórico para un primer cuatrimestre de año. En tanto que en 2022 se faenaron 7,7 millones de porcinos, lo que representó un récord absoluto para el país, y un incremento del 2,5% en relación con 2021.
Según las proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), y en consonancia también con la dinámica que viene exhibiendo la producción en lo que va de 2023, Argentina se encamina a batir un récord este año, pudiendo alcanzar la producción de 760.000 toneladas de carne (res c/ hueso equivalente), precisa el informe de Javier Treboux - Emilce Terré, economistas de la BCR.
De esta manera, la producción total alcanzó 723.380 toneladas (res con hueso equivalente), mostrando un incremento del 4% entre años.
El consumo de carne de cerdo se incorpora cada vez más a la dieta de los argentinos, reemplazando en muchos casos el tradicional consumo de carne bovina. En los últimos cinco años los argentinos incrementaron un 20% el consumo per cápita de este tipo de carnes, lo que representa casi 3 kilogramos de carne de cerdo anuales por cada habitante.
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Crece con fuerza la demanda de carne porcina en la Argentina, y la oferta acompaña.
Pese a ello, la BCR señala que el aumento productivo no alcanza para satisfacer la demanda interna, por lo que se debió importar entre 30.000 y 40.000 toneladas anuales en el último lustro para satisfacer las necesidades de consumo.
"Sin embargo, el gap entre el consumo y la producción se va achicando cada vez más, y con ello se abre una veta para el desarrollo exportador. A principios de los 2000, la producción interna alcanzaba a cubrir apenas un 75% de lo que se consumía a nivel local, mientras que en los últimos cinco años este porcentaje alcanza ya el 95% en promedio", puntualiza el informe.