De hecho, la actividad, columna vertebral del empleo y las exportaciones patagónicas, marcó en agosto un descenso del 15,3% interanual, generando una incidencia negativa del 13,3% en el nivel general del índice. Por su parte, la acuicultura sufrió una retracción del 29,8%, con un aporte de -3,9% a la incidencia global. A pesar de estos números en rojo durante el octavo mes, la resiliencia del sector marca el pulso de las terminales portuarias: en el acumulado de enero a agosto, la pesca marítima consolidó un crecimiento del 47,5%, mientras que la acuicultura conservó terreno positivo con una variación del 5,9%.
El motor patagónico
La distribución del esfuerzo pesquero expuso realidades muy diferentes según el recurso biológico. El segmento de crustáceos, con el langostino como motor indiscutido de las aguas patagónicas, anotó un declive interanual del 14,6% en agosto, lo que representó una incidencia de -11,0%. No obstante, la zafra de este marisco mantiene un desempeño extraordinario con un alza acumulada del 131% en los primeros ocho meses del año. En contraposición, los moluscos experimentaron un repunte vigoroso en agosto con un salto del 111,2% interanual y una incidencia positiva del 0,8%, aunque su acumulado anual continúa en terreno negativo con una caída del 7,8%. Finalmente, los peces sufrieron una contracción mensual del 28,7% (-7,0% de incidencia), aunque conservan una modesta suba acumulada del 5,4% en el periodo.
Al analizar el rendimiento según el tipo de embarcación, las estrategias operativas y los volúmenes muestran marcados matices. La flota de buques congeladores descendió un 10,4% en agosto, arrojando una incidencia sectorial del -8,3%; sin embargo, estas unidades de gran porte sostienen el grueso de la actividad anual al acumular un vertiginoso ascenso del 66,9% entre enero y agosto. Por el contrario, los buques fresqueros enfrentaron un escenario más complejo con una baja del 35,1% en sus desembarques de agosto y una incidencia negativa del 6,9%, aunque en la perspectiva anual logran mantenerse en positivo con un incremento moderado del 4,3%.
Los datos procesados por la Dirección Nacional de Estadísticas Económicas confirman que las oscilaciones de agosto responden estrictamente a la biología de las especies y a las ventanas operativas de navegación. Lejos de encender alarmas, el salto del 39,7% en el acumulado industrial consolida una base firme para el desarrollo de la cadena de valor en las plantas terrestres y terminales portuarias de la región.
FUENTE: Redacción +P