El funcionario reconoció que la carne está “en un momento de muy altos precios por una suma de circunstancias”, pero remarcó que “ninguna” de ellas está “vinculada con las medidas que recientemente se tomaron”.
“El precio que está hoy es un precio que difícilmente se sostenga. Me da la impresión que (la disminución de) el poder adquisitivo va a hacer que se deprima la demanda y esa depresión afectará los precios”, estimó.
Del mismo modo, sostuvo que la suba de retenciones a la carne del 8% al 15% “va a favor de menores costos hacia el (mercado) interior". En ese sentido, Vilella destacó la decisión anunciada ayer de mantener sin retenciones a 18 complejos exportadores de economías regionales, que originalmente iban a resultar comprendidos por el proyecto de ley anunciado la semana pasada por el ministro de Economía, Luis Caputo.
Afirmó que esto permitirá mantener el objetivo gubernamental de “déficit cero”, que es “innegociable para obtener la baja de la inflación y la generación de inversiones que permitan salir del estancamiento que atraviesa hace más de una década la economía argentina”.
Por otro lado, descartó que el Gobierno sea partidario de la negación del cambio climático. “A veces uno tiene que mirar los hechos y quizás no tanto ciertas declaraciones. Argentina acaba de firmar la COP en Qatar. No sólo no se retiró, sino que firmó los documentos como el 90% de los países del mundo”, aseveró Vilella.
El secretario, no obstante, cuestionó “el discurso europeo” que “acusa a las vacas del cambio climático”. Evaluó que ese punto de vista es impuesto por “los países que más contaminan del hemisferio norte que son China, Estados Unidos y Europa”.
“El 70% de los gases de efecto invernadero son generados por los sistemas energéticos y de transporte; y cuando se pone el foco en las vacas que son el 4% o el 5%, me parece que se desnaturaliza la situación”, opinó. Esa postura –aclaró el secretario- “no está vista desde un punto de vista negacionista”.