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Los cazadores habilitados perciben 5.500 pesos por cada pieza entregada sin intermediarios.
Infraestructura y nuevos actores del mercado
La logística exportadora sumó un nuevo actor de relevancia con el desembarco del frigorífico bonaerense Industrias Alimentarias Coronel Vidal S.A.. Esta firma compite con el operador tradicional Infriba S.A., radicado en Mar del Plata, ampliando la red de captación en la cordillera. La nueva empresa habilitó puntos de recepción estratégicos en El Maitén, Gualjaina, Trevelin, Gobernador Costa y Alto Río Senguer, consolidando una red regional eficiente.
Para optimizar la conservación de la materia prima, el centro de acopio en Esquel incorporó una cámara frigorífica con energía trifásica y contenedores refrigerados adicionales. Estas inversiones aseguran las condiciones sanitarias óptimas para las 6.000 unidades que integran el primer cargamento de exportación.
Cabe destacar que, aunque el mercado global enfrenta un retroceso debido a cambios en los hábitos de consumo europeos, Chubut sostiene una cuota productiva sólida frente a la merma nacional de exportaciones, que cayó de 2 millones de piezas en el año 2000 a unas 450.000 el año pasado.
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El centro de acopio en Esquel optimiza la conservación mediante nuevas cámaras frigoríficas.
Regulaciones y marco normativo para la actividad
La Disposición 27/26 de la Dirección de Fauna y Flora Silvestre regula estrictamente la temporada, la cual comprende desde el 1 de abril hasta el 31 de julio de 2026. El cupo máximo diario por cazador se fijó en 10 ejemplares de liebre europea. Los participantes inscritos, que actualmente rondan los 30 y proyectan alcanzar el centenar durante el invierno, deben portar obligatoriamente su permiso provincial y la autorización certificada de los propietarios de los campos privados.
La normativa prohíbe taxativamente la caza en espacios públicos, callejones, reservas fiscales y áreas protegidas como la Reserva Natural Urbana Laguna La Zeta.
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La normativa vigente prohíbe el uso de armas semiautomáticas y la caza en espacios públicos.
Cargas impositivas y sostenibilidad económica
La Ley XXIV Nº 119 establece las alícuotas y tasas que gravan la actividad y sus derivados. La licencia de caza menor comercial posee un valor de 500 módulos, mientras que la tasa para el expendio de carne de liebre europea destinada al transporte fuera de la provincia se fijó en 14 módulos por kilogramo. Adicionalmente, el otorgamiento de la guía de transporte para cueros crudos de liebre implica un costo de 50 módulos por unidad, reduciéndose a 10 módulos si el cuero ya se encuentra curtido.
La zafra funciona como una herramienta económica indispensable durante los meses de menor actividad en otros rubros productivos. El pago directo al cazador, sumado a la provisión de municiones por parte de los centros habilitados, garantiza que el recurso financiero llegue al bolsillo del trabajador sin intermediarios. Esta estructura convierte a la caza comercial de liebre en un pilar de la subsistencia invernal para decenas de familias en la zona cordillerana.
FUENTE: Redacción +P