ver más

Crisis internacional, efecto directo: producir frutas y hortalizas ya cuesta un 5% más

La subida de combustible, energía y plásticos impacta de lleno en el sector de productos frescos listos para consumir.

El actual contexto geopolítico internacional, marcado especialmente por el conflicto en Oriente Medio, comienza a trasladar sus efectos a sectores clave de la economía real. Uno de los más recientes en advertir el impacto es el de las frutas y hortalizas de IV Gama en España, cuya producción y distribución se ha encarecido en torno a un 5%, según estimaciones de la Asociación Española de Frutas y Hortalizas lavadas, listas para su empleo (AFHORFRESH).

Este incremento responde a una creciente volatilidad en los costes de insumos esenciales. En las últimas semanas, las empresas del sector han detectado subidas y fluctuaciones en elementos como los carburantes, los fertilizantes, los materiales plásticos y la energía. Todos ellos son factores determinantes en una cadena productiva altamente dependiente de la eficiencia logística y de procesos industriales especializados.

Un sector especialmente sensible a la volatilidad

El sector de IV Gama —que engloba productos frescos, lavados, cortados y envasados listos para el consumo— presenta una especial sensibilidad ante estos cambios. A diferencia de otros segmentos agroalimentarios, estos productos requieren condiciones estrictas de manipulación, conservación y transporte. Esto implica un uso intensivo de energía, tecnología y materiales de envasado, lo que amplifica el impacto de cualquier alteración en los costes.

Desde AFHORFRESH señalan que, aunque el incremento medio se sitúa en torno al 5%, el impacto puede variar significativamente dependiendo de factores específicos de cada operador, como su estructura de costes, su dependencia energética o su capacidad de negociación con proveedores. Esta heterogeneidad introduce un elemento adicional de incertidumbre en un sector que ya opera con márgenes ajustados.

El encarecimiento de los carburantes, directamente vinculado a la inestabilidad internacional, afecta tanto al transporte de materias primas como a la distribución final. A esto se suma el aumento del precio de los fertilizantes, cuya producción depende en gran medida del gas natural, otro recurso afectado por tensiones geopolíticas. Asimismo, los materiales plásticos —clave para el envasado— también han registrado variaciones de precio, impulsadas por la evolución del mercado energético global.

Estrategias del sector para contener el impacto

Pese a este escenario complejo, las empresas del sector están adoptando medidas para contener el impacto. Entre ellas se incluyen la optimización de procesos productivos, la mejora de la eficiencia energética y la búsqueda de alternativas en la cadena de suministro. El objetivo es claro: mantener los estándares de calidad, frescura y continuidad que caracterizan a estos productos, altamente valorados por los consumidores.

hortalizas listas 1

El aumento de costes afecta especialmente a los productos de IV Gama, clave en el consumo diario.

El papel de FEPEX, en la que se integra AFHORFRESH, también resulta clave en este contexto. La organización actúa como interlocutor del sector ante las administraciones y promueve iniciativas para reforzar la competitividad y resiliencia de la industria.

AFHORFRESH representa más del 95% de la comercialización de frutas y hortalizas de IV Gama en España, lo que convierte sus estimaciones en un indicador relevante de la situación del sector. Su capacidad de coordinación y representación será determinante para afrontar los desafíos derivados de la coyuntura internacional.

En un entorno global cada vez más interconectado, el caso del sector de IV Gama pone de manifiesto cómo los conflictos geopolíticos pueden tener repercusiones directas en la cadena alimentaria. La evolución de estos costes en los próximos meses dependerá en gran medida de la estabilidad internacional y de la capacidad de adaptación de las empresas a un entorno cambiante.

Mientras tanto, el sector continúa operando bajo presión, tratando de equilibrar el incremento de costes con la necesidad de no trasladar completamente estas subidas al consumidor final, en un contexto de inflación generalizada. El reto será sostener este equilibrio sin comprometer la viabilidad económica de las empresas ni la accesibilidad de los productos para los consumidores.

Fuente: FEPEX-AFHORFRESH con aportes de Redacción +P.