Además, se ha aplicado un inóculo microbiano, proporcionado por la empresa holandesa Reka, para conocer el efecto de los hongos formadores de micorrizas inoculados con la intención de mejorar la nutrición del cultivo.
El proyecto europeo Soil O-live ha completado en 2024 su primera fase de investigación sobre la salud del suelo de los olivares Mediterráneos y ha iniciado ahora su etapa de implantación de soluciones.
Formado por un consorcio del que forman parte investigadores universitarios y varias empresas oleícolas, el proyecto ha analizado más de 500 muestras de suelo de 52 fincas de España, Grecia, Portugal, Italia y Marruecos.
Los primeros resultados muestran “una fotografía del suelo mejorable” en indicadores clave para su salud, sobre todo en lo que se refiere a su compactación, la acumulación de cobre, tasas de erosión, cantidad de materia orgánica, presencia de microplásticos, fertilidad y respiración del suelo.
Con respecto a la formación y la sensibilización del sector agrario, la Universidad de Jaén y Deoleo Global, miembros del consorcio Soil O-Live, han trasladado a más de 300 agricultores y agricultoras la responsabilidad de implementar prácticas sostenibles en sus olivares para el cuidado del suelo y el mantenimiento de su función.
Esta evaluación se ha presentado en las 14 formaciones sobre sostenibilidad celebradas dentro del proyecto a lo largo de este año y en la Soil Mission Week que tuvo lugar en noviembre en Bruselas.
Fuente: EfeAgro