Un procedimiento conocido como "maquillaje de pescado"
Especialistas consultados por El Llanquihue bautizaron esta técnica como "maquillaje de pescado": un procedimiento que busca disimular el estado de descomposición de la carne para hacerla apta, en apariencia, para su venta en el mercado informal. El riesgo sanitario para los consumidores finales es considerable, ya que el producto pierde toda trazabilidad y control de calidad desde el momento en que abandona los canales formales.
El Ministerio de Salud advirtió que comercializar salmón proveniente de mortalidades constituye un delito sanitario grave, lo que abre la puerta a sanciones tanto administrativas como penales para quienes participen en esta cadena ilegal.
Un secador de pelo, la herramienta insólita usada para maquillar pescado podrido.
Crimen organizado detrás del negocio
El prefecto en retiro de la Policía de Investigaciones y perito criminalístico Andrés Canelo explicó a El Llanquihue que el robo de salmón dejó de ser un delito aislado para transformarse en una actividad controlada por organizaciones criminales estructuradas, con roles definidos que van desde la inteligencia previa hasta la logística de distribución.
Antecedentes que respaldan la denuncia
Este caso no es un hecho aislado. En noviembre de 2025, la PDI desarticuló una red dedicada al robo de salmón con origen en Puerto Montt y Calbuco, que terminó con 22 personas detenidas por asociación ilícita, delitos tributarios, receptación, infracción a la Ley de Armas y lavado de activos. En ese operativo se logró acreditar el acceso ilegal a 60 toneladas del recurso, parte del cual se encontraba en estado de descomposición.
Canelo comparó el escenario chileno con el de otros países productores, como Noruega, y atribuyó la diferencia a los sistemas de trazabilidad. Mientras esas naciones cuentan con controles altamente desarrollados, en Chile el problema trasciende lo económico: esta actividad favorece delitos conexos como el lavado de activos, la evasión tributaria y la receptación.
El gerente general de SalmonChile, Tomás Monge, lamentó que este tipo de ilícitos persista y afecte la seguridad alimentaria del sector, uno de los motores exportadores más relevantes del país.
Una investigación en desarrollo
El Llanquihue precisó que se trata de una investigación en desarrollo, cuyos antecedentes pueden modificarse a medida que avance el proceso judicial. Cabe recordar que toda persona imputada se presume inocente mientras no exista una condena firme.
El caso vuelve a poner en el centro del debate la necesidad de fortalecer los sistemas de trazabilidad en la industria salmonera chilena, así como de reforzar los controles sanitarios y policiales en las rutas de transporte del sur del país, donde el robo de salmón ya opera como un negocio consolidado para el crimen organizado.
FUENTE: Diario Llanquihue con aportes de Redacción +P