Según informes, la producción anual de vino en Mendoza disminuyó un 14% en 2022 en comparación con el año anterior. El Gobierno ha atribuido esta caída a las heladas tardías en octubre y a las tormentas de granizo entre diciembre y febrero del mismo año.
Frente a estos obstáculos, algunos viticultores han optado por diversificar sus actividades económicas. Al desafío que representa el cambio climático se suma la presión económica debido al bajo precio de la uva chilena. Esto ha llevado a algunos productores a reorientar sus negocios, reemplazando los viñedos con plantaciones de pinos o eucaliptos.
Mientras América Latina enfrenta estos desafíos, nuevas regiones en Europa ven fortalecido su mercado vitivinícola. Alemania, por ejemplo, experimentó un aumento en su producción de vino en 2022, alcanzando 8.900 hectolitros. Aunque Alemania aún no rivaliza con los gigantes de la industria, Italia, Francia y España, su crecimiento es digno de mención. Chile ocupa actualmente el sexto lugar en producción mundial, seguido de cerca por Argentina, según datos de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV).
No obstante, el vino sigue formando parte importante de la cultura Argentina:. El vino es parte integral reuniones familiares y de amigos en Argentina. Esto se refleja en las estadísticas, con Argentina ocupando el noveno lugar en el ranking de consumo mundial de vino. Chile, por su parte, se sitúa en el vigésimo tercer puesto.
Fuente: TodoVinos.cl