Francia, Italia y España, al frente del reclamo
Desde 2025, Francia, Italia y España, los tres mayores productores vitivinícolas de la Unión Europea, presionan a la Comisión Europea para conseguir condiciones arancelarias más favorables para sus exportaciones de vino hacia Estados Unidos. La disputa no es menor: semanas atrás, Trump había llegado a amenazar con un arancel del 100% al vino y al champán franceses, en respuesta a la tasa digital europea que afecta a las grandes tecnológicas estadounidenses.
En ese contexto, la solicitud de exención busca evitar que el vino europeo quede expuesto a nuevas subas y recuperar condiciones de acceso más cercanas a las previas al acuerdo de 2025, cuando el arancel promedio para este tipo de productos rondaba apenas el 3,3%.
Una lista que representa 150.000 millones de euros
El responsable de comercio de la Unión Europea, Matthias Jørgensen, explicó el martes ante los eurodiputados que el conjunto de productos incluidos en la lista, entre ellos el vino, representa exportaciones comunitarias por un valor cercano a los 150.000 millones de euros.
Francia, Italia y España encabezan el reclamo por condiciones más favorables para el vino.
Señaló que los bienes seleccionados tienen relevancia económica para la Unión Europea o que Estados Unidos dispone de una oferta interna limitada de ellos, dos condiciones que el sector vitivinícola cumple ampliamente.
El origen del conflicto: el acuerdo de Turnberry
El esquema arancelario actual nació en julio de 2025, cuando la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente estadounidense, Donald Trump, cerraron un entendimiento en Turnberry, Escocia, tras semanas de tensión comercial. Allí, la Unión Europea aceptó un arancel del 15% sobre sus exportaciones a Estados Unidos a cambio de eliminar sus propios gravámenes a los bienes industriales estadounidenses.
La posibilidad de negociar exenciones ya estaba prevista en una declaración conjunta de agosto de 2025, pero Washington condicionó el inicio de esas conversaciones a que Bruselas redujera antes sus aranceles a los productos estadounidenses. Ese paso se concretó recién el 1 de julio, después de que el Parlamento Europeo cerrara el acuerdo en mayo.
Qué espera el sector vitivinícola de acá en más
Con la eliminación de sus propios derechos de aduana ya efectiva, la Comisión Europea confía en que están dadas las condiciones para avanzar en excepciones puntuales, y el vino aparece como uno de los casos con mayor peso político para lograrlo.
Jørgensen advirtió, de todos modos, que la relación comercial entre ambos bloques seguirá "en alto riesgo de volatilidad", en referencia directa a las tensiones que la tasa digital europea sigue generando con Washington y que ya afectaron directamente al vino francés este año.
FUENTE: Euronews con aportes de Redacción +P.