En el acumulado de enero a junio de 2025, el mosto concentrado incrementó su volumen en un 10,4% (35.544 toneladas) y su valor FOB en un 1,4% (54.944 miles de dólares), contribuyendo positivamente al total acumulado de vinos y mostos.
Sin embargo, a pesar de los datos mensuales positivos de junio, el valor FOB total acumulado de vinos y mostos de enero a junio de 2025 registró una ligera disminución del 0,9%, totalizando 369.935 miles de dólares, en comparación con los 373.420 miles de dólares del mismo período en 2024. Las exportaciones de vinos acumuladas disminuyeron un 2,1%, mientras que las de mosto (concentrado y sulfitado) aumentaron un 5,8%.
Causas y perspectivas futuras
Desde el sector, explican que el salto porcentual de junio se debe en parte a que junio de 2024 fue un mes "particularmente bajo" para las exportaciones. Milton Kuret, gerente de Bodegas de Argentina, señaló la importancia de analizar las exportaciones en períodos más largos, considerando la modalidad de compra de los clientes y la logística. Agregó que los meses de invierno a menudo presentan variaciones, atribuidas, entre otras causas, al cierre del paso con Chile.
Por su parte, desde la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi), enfatizaron que no solo junio, sino todo el primer semestre de 2024 fue desfavorable para las exportaciones de vino. A la caída en cantidades, se suma una baja en los precios FOB, con la excepción del Malbec, que redujo sus ventas embotelladas para aumentar las de granel.
Con respecto al desempeño del segundo semestre, sobrevuelan aires no muy optimistas. A pesar de la significativa devaluación del peso argentino en 2024 (el dólar pasó de $380 a más de $1.100) y la reducción de aranceles para importar insumos, el sector no logró mejorar el precio del vino para exportación.
El escenario se completa con el aumento en dólares del costo de la mano de obra y de insumos clave como la electricidad, el combustible y los fletes; la ausencia de convenios de comercialización y aranceles cero con otros países; y la crisis internacional en el consumo de vino. Este conjunto de factores presenta un panorama desafiante para la rentabilidad de las exportaciones vitivinícolas argentinas.