Antes de embotellarla, se le otorga balance mediante el blend con cerveza fresca, sin añejar, que conserva azúcares residuales de las maltas caramelo. El arte del blend para otorgar el balance justo entre dulzor y acidez es la clave de esta cerveza.
Juguetes premiados
El año pasado, la cervecería oriunda de Caseros había ganado la medalla de oro en la World Beer Cup celebrada en Colorado (Estados Unidos). El galardón fue otorgado por su cerveza Ábrete Sésamo, que se elabora durante 24 meses en barricas de vino blanco.
Desde la fundación de Juguetes Perdidos en 2015, Ricardo Aftyka, Sergio Picciani y Rodrigo Loran comenzaron a incursionar en una cervecería de culto que demostró que una birra puede tener un precio comparable -o incluso superior- al de un buen vino. Algunas de sus cervezas pueden madurar durante dos años en barricas de roble y conservar un sabor exquisito.
Juguetes Perdidos se especializa en cervezas extremas, como las barrel aged (añejadas en barricas, cubas o fudres), las sour beers (cervezas ácidas) y las hop bombs (cervezas con alta carga de lúpulo). En 2019, organizaron un festival sin precedentes en Latinoamérica, donde más de 3000 personas se reunieron para degustar 268 cervezas de 62 cervecerías provenientes de 16 países diferentes. Este evento incluyó marcas icónicas a nivel mundial como Brewdog, Mikkeller, Odell Brewing, 3 Fonteinen, The Rare Barrel y Almanac Beer Co.