Así nace “Hacé Cerveza”, un emprendimiento de Bariloche, que hoy tiene una fuerte impronta en la región: “yo hacía cerveza en mi casa, como cervecero casero; en 2004 empecé, cuando me vine a vivir acá a Bariloche. Después surgió esto de que había demanda de gente que quería aprender, y empezamos a dar cursos para enseñar. Y eso hizo que después la gente que hacía cerveza necesite insumos. Y medio agarramos como la cresta de la ola del rubro. En ese momento no había nadie que vendiera todo, que ofreciera los insumos para hacer cerveza en un mismo lugar”, recuerda. Y aclara: “entonces agarramos y pusimos un negocio”.
En principio con un socio y en una oficina céntrica de Bariloche, el emprendimiento fue creciendo llegando a su punto máximo años previos a la pandemia, cuando Stalldecker –ya como propietario unipersonal del negocio– llegó a montar un local más un depósito: “la gente que hacía cerveza necesitaba insumos. Entonces empezamos a traer insumos. Y ahí es donde empezamos, del primer local chiquito, fuimos creciendo”.
Y si bien confiesa que hoy el mercado comenzó en un estado de meseta, también asegura que “nos fuimos adaptando hasta consolidarnos como un referente regional”.
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"Nos consolidamos como referente regional", dice el fundador de "Hacé Cerveza". Foto: gentileza
Desde la materia prima y hasta las botellas y tapas, e incluso el CO2 necesario para el gas que llevan las cervezas artesanales, el emprendimiento trata de abarcar varios nichos: “nos dedicamos a la venta de insumos para elaborar cerveza, tanto de forma casera, para la gente que hace para consumo personal, como para fábricas y bares que venden cerveza. También damos cursos de elaboración para los que se quieren iniciar y los que se quieren perfeccionar”, explica.
Y destaca: “Nosotros hoy vendemos no sólo en Bariloche, sino que somos un referente en el rubro en todo lo que es la parte de Cordillera Norte. Nosotros abastecemos de Junín y San Martín de los Andes hasta Esquel. A todas le vendemos algo”.
Qué sabemos de la industria de la cerveza artesanal
Después del agua y el té, la cerveza es la bebida más consumida en el mundo, siendo la primera entre las alcohólicas. En Argentina, los productores locales fabrican más de 30 variedades distintas.
De acuerdo a lo que mencionó la Cámara de Cerveceros Artesanales de Argentina (CCAA), “el sector productor de cerveza artesanal experimentó un progresivo crecimiento en los últimos años, pero la pandemia significó un golpe muy fuerte”.
Según una encuesta realizada por la CCAA a 425 establecimientos del rubro “más del 60 por ciento de los productores locales manifestó no haber logrado superar la venta de 1000 litros mensuales durante la pandemia”.
Y aunque superado el mal momento y con un posible horizonte prometedor, ya a fines del año pasado el sector mostró un estado “complicado”, similar al de la mayoría de las pymes del país. “Con unas 5.000 empresas de todos los tamaños y capacidades en Argentina, que fabrican entre 10.000 y 500.000 litros mensuales, el sector de la cerveza artesanal atraviesa una situación muy compleja, generando que mes a mes, se produzca una caída de más del 30%”, aseguraron desde la Cámara.
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Se dedican a la venta de insumos y a cursos de capacitación. Foto: gentileza.
Por otro lado, en Argentina el sector de las cervezas artesanales representa solo un 3 por ciento del total del mercado cervecero del país y se divide entre aproximadamente 700 pequeñas empresas, de las que solo unas pocas (el 10 por ciento) se encuentran en canales de ventas tradicionales.
“Argentina es muy cambiante. Hubo etapas donde no entraba lo importado, hubo etapas donde entraba y era caro, hubo etapas donde el insumo nacional se puso caro también. Entonces, como que vas de acuerdo al momento y tenés que ir acomodándote para donde va la corriente. La cerveza tuvo su momento de explosión, por ahí hace cinco o seis años atrás y ahora tiende a el sector tiende a normalizarse”, suma Stalldecker.
Y añade: “en momentos de crisis, las cervecerías, por el volumen que venden, que eran poquitos, no llegaban a cubrir sus gastos y eso es lo que está pasando ahora. Por ejemplo, hay mucha oferta, bajó mucho el consumo y ahí se ven amenazadas las fábricas, sobre todo las más chicas, que no tienen por ahí la espalda para aguantar los costos de alquiler, los servicios y todas esas cuestiones hacen que las pongan un poco en jaque”.
“Esto hace que el sector esté un poco en alerta, sumado a los incrementos de los insumos con todas las devaluaciones que hubo”, señala.
Bariloche, tierra cervecera
A pesar del contexto, Bariloche y la región el mercado de la cerveza artesanal ya es parte de la identidad local. Hay de todas las variedades, desde las más clásicas como IPA, hasta alternativas exóticas con calabaza, melón, frutilla, frambuesa.
Según datos oficiales, en Bariloche hay, entre fábricas y bares, unos 25 emprendimientos, cada uno con su propio estilo de cerveza. Al año se producen más de un millón de litros y es uno de los principales productos gastronómicos y turísticos de la ciudad.
“Bariloche es como un referente, por un lado, histórico porque es el lugar donde surgieron las primeras fábricas de cerveza artesanal y es donde primero explotó todo. Pero también es una marca que tiene la cerveza artesanal, como el chocolate; vos decís Bariloche y es sinónimo de chocolate o cerveza artesanal”, asegura Stalldecker .
Y remarca: “en el punto de vista de calidad, hay cervezas excelentes, cervezas premiadas y está muy bueno el nivel de cerveza que hay acá”.