Este regreso a lo circular no es solo una cuestión de romanticismo. Los beneficios económicos y ambientales son concretos. Las ovejas fertilizan la tierra, controlan el crecimiento de los cultivos de cobertura y malezas, y se encargan de tareas que de otro modo requerirían costosas máquinas o intensivo trabajo manual. Para Angie Shannon, de Shannon Family of Wines, la apuesta por el “Proyecto Ovis” en sus 570 hectáreas de viñedos es pura practicidad. Sus ovejas son más seguras y eficientes en las pendientes que los tractores, además de contribuir a la prevención de la erosión y la creación
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Las ovejas aportan beneficios concretos a la agricultura sustentable.
de microterrazas.
La ganadería, una fuerza laboral sostenible
La rotación de miles de ovejas en los viñedos de Shannon es una muestra de que la escala no es un impedimento. El trabajo de estos animales se planifica cuidadosamente para adaptarse a las distintas estaciones y ciclos de cultivo. "En invierno están en los viñedos, después salen para parir. Y una vez destetados, los corderos vuelven y los vamos rotando", explica Shannon.
Pero el trabajo no se detiene en invierno. Las ovejas, una vez “entrenadas” para comer los brotes no deseados sin dañar la fruta, pueden realizar tareas de “chuponado” de la viña. Esta labor, que puede costar cientos de dólares por hectárea cuando se realiza con mano de obra manual, demuestra la eficiencia económica de esta práctica. Como sostiene Irwin, las ovejas pueden "reducir drásticamente el uso de mano de obra y equipo".
Los beneficios ambientales son igualmente notables. En lugar de aplicar fertilizantes químicos, las ovejas aportan materia orgánica, aireación y vida al suelo. Robert Irwin ha visto cómo la materia orgánica de algunos de sus suelos se ha duplicado desde que implementó el pastoreo. “Una vid es como un espejo. Refleja lo que ocurre bajo tierra y a su alrededor. Si el suelo es rico en microbios y las raíces son profundas y tranquilas, se obtiene mejor vino. Punto”.
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Los beneficios ambientales también son parte central del uso de ovejas en viñedos.
La resiliencia como modelo de negocio
El modelo de pastoreo rotativo, aunque se asocia a menudo con la agricultura biodinámica u orgánica, es una herramienta accesible para cualquier bodega que busque reducir costos y aumentar la resiliencia. El bienestar animal es fundamental para que este sistema funcione, con altos estándares de pastoreo, rotación y protección.
En un contexto de cambio climático, la dependencia de los combustibles fósiles y los insumos químicos es una vulnerabilidad económica y ecológica. Las ovejas ofrecen una alternativa que no solo reduce el impacto ambiental, sino que fortalece el ecosistema del viñedo. Se trata de escuchar a la tierra y, como dice Angie Shannon, "a veces, a las ovejas".