Por qué los argentinos cada vez toman menos vino: todos los datos del INV
El vino argentino pierde terreno en su propio mercado. En febrero 2026 cayeron las ventas y el consumo per cápita sigue en mínimos históricos.
No llegan buenas noticias del sector vitivinícola de nuestro país. El mercado interno de vinos en Argentina cerró febrero de 2026 con una contracción significativa. Según el Informe Mensual de Mercado Interno publicado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) —con datos provisorios al 26 de marzo de 2026—, las ventas totales del mes alcanzaron 504.918 hectólitros (hl), lo que representa una caída de 5,5% respecto a febrero de 2025, cuando se habían comercializado 534.478 hl.
El resultado consolida una tendencia negativa que ya se insinuaba en el acumulado bimestral: entre enero y febrero de 2026, las ventas totalizaron 1.063.474 hl, con una baja de 2,2% frente al mismo período del año anterior. La variación mensual entre enero y febrero de 2026 también resultó negativa, con una merma de 9,6%.
La mayor parte de las ventas en febrero de 2026 siguió concentrado en los vinos sin mención varietal, que representaron el 73,3% del total con 369.873 hl, aunque registraron una baja de 4,3% interanual. Los vinos varietales explicaron el 23,7% del mercado con 119.608 hl y anotaron la caída más pronunciada: -10,2%. Los espumosos retrocedieron 7,9% y alcanzaron los 12.701 hl, representando el 2,5% del total. El único segmento que creció fue el de otros vinos —que incluye cóctel de vino, gasificado y especial—, con un salto de +183,1% hasta los 2.736 hl, aunque desde una base muy pequeña.
En cuanto al color, los vinos blancos —que concentran el 26,5% del mercado— bajaron 8,7%, mientras que los vinos color (tinto y rosado), con el 73,5% restante, cayeron 4,3%.
Un dato que merece atención particular es el comportamiento de los vinos varietales blancos: si bien el segmento varietal en su conjunto retrocedió, los blancos varietales crecieron 82,9% en febrero, una señal de cambio en las preferencias del consumidor que vale monitorear en los próximos meses.
El tetra brik (más o menos) resiste
Por tipo de envase, en el comparativo interanual de febrero, la botella fue el formato más comercializado con 301.480 hl (59,7% del total), aunque cayó 5,6% respecto a febrero de 2025. Dentro de las botellas, el segmento de 651 a 750 cm³ retrocedió 13,8%, mientras que el formato de 1001 a 1500 cm³ creció 21,5%, señal de una migración hacia envases de mayor volumen por razones de precio.
El tetra brik, segundo formato en importancia con 189.027 hl y una participación del 37,4%, registró una baja más moderada de 4,8%. La damajuana cayó con más fuerza: 16,2%, con 12.771 hl. El bag in box mostró el mayor derrumbe proporcional: -79,9%, aunque su volumen absoluto es marginal (256 hl). En sentido contrario, la lata creció 70,0% hasta los 326 hl.
Veinte años de declive estructural
Los datos negativos del INV no sorprenden. El consumo per cápita de febrero de 2026 fue de 1,09 litros por habitante, una caída de 5,7% respecto a los 1,15 litros de febrero de 2025. En el acumulado enero-febrero, el promedio mensual se ubicó en 2,29 litros, frente a los 2,35 del mismo período del año anterior, una baja de 2,3%.
La serie histórica que publica el INV es elocuente: el consumo anual per cápita cayó de 29,2 litros en 2005 a 16,1 litros en 2025, una reducción de casi el 45% en dos décadas. El dato no solo refleja una transformación en los hábitos de consumo de los argentinos, sino también la presión competitiva de otras bebidas alcohólicas y no alcohólicas sobre la participación del vino en la canasta de consumo.
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Mendoza crece y amortigua la caída nacional
En un contexto general adverso, Mendoza fue la excepción positiva. Los despachos desde la principal provincia vitivinícola del país alcanzaron los 459.487 hl en febrero de 2026, con un crecimiento de +5,2% respecto a igual mes del año anterior. Mendoza concentró el 91,0% de todo el vino comercializado en el mercado interno durante el mes.
En el acumulado enero-febrero, Mendoza sumó 968.526 hl, con una expansión de +8,6% interanual. La composición por tipo de vino refleja la estructura habitual de la provincia: el 72,9% de sus despachos correspondió a vinos sin mención varietal, el 23,8% a varietales y el 2,8% a espumosos. Los blancos crecieron 5,3% y los vinos color 5,2% en el interanual mensual.
Por tipo de envase, el 62,7% de los despachos mendocinos salió en botella, el 34,6% en tetra brik y el 2,3% en damajuana.
San Juan: derrumbe histórico del 65,8%
El caso más preocupante del informe es el de San Juan. La segunda provincia productora del país registró en febrero de 2026 despachos de apenas 26.045 hl, con una caída de 65,8% frente a los 76.046 hl de febrero de 2025. En el acumulado bimestral, la provincia sumó 57.103 hl, un retroceso de 61,5% respecto a igual período del año anterior.
Todas las categorías descendieron en San Juan: el vino sin mención varietal bajó 65,2%, los varietales 69,3% y los blancos 76,2%. Su participación en el mercado nacional se redujo al 5,2% en febrero. El 75,3% de sus ventas correspondió al envase tetra brik, formato que evidencia el perfil de bajo precio que domina su oferta comercial hacia el mercado interno.
El resto del mapa vitivinícola
La Rioja mostró un comportamiento dispar: en febrero creció 22,4% con 10.961 hl, pero en el acumulado anual acumula una baja de 10,9%. El 81,6% de su volumen se despachó en tetra brik.
Salta retrocedió 27,3% en febrero con 5.506 hl y acumula una caída de 20,6% en el año. La provincia tiene un perfil diferenciado: el 59,1% de sus despachos corresponde a vinos varietales y el 64,1% se comercializa en botella, lo que refleja una producción orientada hacia segmentos de mayor valor.
Neuquén registró una baja de 60,6% en el mes con 881 hl —y acumula -40,1% en 2026—, aunque su producción es 100% varietal y 100% en botella, perfil consistente con una vitivinicultura boutique.
Río Negro, en cambio, anotó un crecimiento de +11,9% en febrero con 998 hl, y suma +5,3% en el acumulado bimestral. El 66,9% de su volumen es varietal, lo que ubica a esta provincia patagónica en el segmento de mayor precio relativo.
Chubut mostró el salto porcentual más llamativo del informe: +243,3% en febrero (11 hl) y +591,6% en el acumulado, aunque desde volúmenes absolutamente marginales.
Una tendencia que demanda respuesta sectorial
Los datos de febrero de 2026 no son un hecho aislado. La caída acumulada del bimestre de 2,2%, combinada con un consumo per cápita que en dos décadas perdió casi la mitad de su valor, plantea un desafío estructural para el sector vitivinícola argentino.
La baja en los varietales —el segmento de mayor valor agregado y precio promedio— es la señal más preocupante, porque indica que la presión no opera solo en el segmento masivo sino también en el premium.
La excepción mendocina, impulsada principalmente por los vinos sin mención varietal y los blancos varietales, sugiere que parte del consumo se desplaza hacia categorías de menor precio. El mercado interno del vino de nuestro país y del mundo enfrenta un escenario de ajuste de consumo y de cambio de hábitos que el sector deberá abordar con nuevas estrategias.
Fuente: Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Informe Mensual Mercado Interno de Vinos — Febrero 2026. Datos provisorios al 26/03/2026. Elaborado por la Coordinación de Promoción y Asuntos Técnicos del INV, Mendoza, Argentina.