Inmaculada Montero Luque expuso en Aapresid 2026 sobre los alcances del acuerdo UE-Mercosur.
En declararciones a Valor Agro, aseguró que el tratado no modifica los requisitos sanitarios; simplemente ordena el proceso, crea un mecanismo de diálogo para resolver dudas y fija plazos de adaptación para los países del bloque que aún lo necesiten.
Sobre ese punto, fue igual de directa al describir el capítulo sanitario del acuerdo: "El acuerdo lo que hace es tener un capítulo específico que regula, que simplemente explicita qué estándares son, y crea un mecanismo de diálogo por si la adaptación, no solo en Argentina sino en los otros países del Mercosur, pueda tener dudas, plantear problemas, exigir fechas de adaptación."
La funcionaria anticipó además un fuerte salto en el intercambio comercial una vez que el acuerdo entre en plena vigencia, sobre una base normativa que el sector ya respeta: "Ya existe el comercio, y el comercio con el acuerdo va a explotar, va a haber muchísimo más comercio sobre unas normas que ya se respetan".
La funcionaria remarcó que la carne y la fruta argentinas ya cumplen normas europeas vigentes.
"No son barreras"
La funcionaria fue categórica al despejar un malentendido frecuente entre productores y exportadores. Según explicó, el término barrera resulta engañoso, porque las exigencias sanitarias y fitosanitarias constituyen condiciones de acceso, no restricciones al comercio.
Comerciar con un bloque de 450 millones de personas implica, de manera inevitable, aceptar sus reglas. Esas normas, remarcó, alcanzan a todos los países que buscan vender alimentos dentro de la Unión Europea, sin excepciones.
Uno de los puntos más sensibles del acuerdo es el reglamento europeo contra productos vinculados a la deforestación, que comenzará a regir hacia fines de este año. Montero Luque destacó el trabajo realizado por el país durante los últimos dos años para desarrollar mecanismos de trazabilidad. Según precisó, Argentina cuenta hoy con varios sistemas capaces de certificar el origen de los productos libres de deforestación, un avance que la posiciona por delante de otros socios del Mercosur. Ese proceso, agregó, contó con acompañamiento y financiamiento de la propia Unión Europea, aunque reconoció que persisten desafíos pendientes.
FUENTE: Valor Agro con aportes de Redacción +P