Participan 23 productores, quienes han implantado más de 50.000 plantines en localidades como Alto Río Percy, Cholila, El Hoyo, Paso del Sapo, Costa del Lepá, Paso de Indios, Tecka y Esquel.
En Mendoza, la producción vitivinícola abraza las energías renovables. Más de 30 bodegas ya utilizan sistemas solares, y nuevos proyectos están en marcha. La energía es clave en todas las etapas del vino: riego, cosecha, fermentación, embotellado y distribución.
El clima seco y la alta radiación solar de la provincia favorecen la generación fotovoltaica, lo que ha llevado a bodegas a invertir en sistemas de generación distribuida y a firmar acuerdos con parques solares de gran escala para abastecerse de energía limpia.
En el árido departamento de Santa María, Catamarca, la agricultura depende del riego. Allí, un equipo de la Agencia de Extensión Rural del INTA apoyó a productores en la implementación de un sistema de riego presurizado que optimiza el uso del agua subterránea mediante energía solar. Este proyecto amplió la superficie cultivada para papa, tomate y pasturas. Flavio Sosa, técnico de la agencia, explicó: “El agua subterránea se extrae con bombeo solar.
La perforación aporta un caudal de 70 m³/h, con un rendimiento efectivo de 6 horas diarias”. Esto permite aplicar una lámina de riego de 5 mm diarios, suficiente para explotar 8,4 hectáreas de cultivo.