“Todavía queda un proceso de reacomodamiento de precios relativos (...) Vas a seguir con un período de inflación de números horribles, pero el tema es que veas que el paso que le sigue es la caída de la inflación”, agregó el presidente antes de conocerse el indicador.
Alerta por el pan (y la pobreza)
La división con mayor incidencia en todas las regiones fue “Alimentos y bebidas no alcohólicas”, que trepó al 29,7% en diciembre a nivel país y subió el 31,8% en la región, en comparación con el mes anterior. Este rubro aumentó 40 puntos porcentuales por encima del promedio durante el año pasado, lo cual golpea muy fuerte en los sectores más vulnerables.
Dentro de este rubro, que tanto impacto tiene en la canasta básica, se destaca el aumento de precios en “Carnes y derivados”, y “Pan y cereales”.
De hecho, los números al interior de la categoría de alimentos son alarmantes. De acuerdo al informe del INDEC, la variación mensual del pan de mesa fue de 38,4%; las galletitas dulces sin relleno subieron 39,2%; las galletas de agua, 41,2%; y la harina común 000, 52,3%.
Previsiblemente las variaciones con respecto a diciembre de 2022 también son preocupantes. El ítem “pan y cereales” subió 244,9% en la región en comparación interanual.
Es de esperar que los marcados aumentos en el rubro de alimentos tengan un fuerte impacto fuerte en la valorización de la canasta básica que mide indigencia y pobreza, que se difundirá el próximo lunes.